¿Primer paso en la exoneración de LaRouche?

30 de enero de 2017

30 de enero de 2017 — la prestigiosa revista Modern Diplomacy publicó el 28 de enero un excelente artículo titulado “Ya es hora de sacar a Lyndon LaRouche el exilio”, escrito por el abogado de Nueva York Rahul Manchanda (http://moderndiplomacy.eu/index.php?option=com_k2&view=itemlist&task=user&id=510:rahuldmanchandaesq).

El autor lo publicó también en el portal de Veterans News Now el 27 de enero.

“Los pensadores innovadores y con ideas originales, que además tienen dones de clarividencia, siempre son en un principio cuestionados y marginados por las masas, que luego son utilizadas por un liderato político corrupto para justificar acciones horrendas de exclusión, persecución y condena de sus enemigos. Por más de 50 años, Lyndon LaRouche ha estado escribiendo, dando conferencias, enseñando, y advirtiendo a los estadounidenses y al resto de la población del mundo, sobre los mismos problemas exactamente relacionados con la economía, el gobierno global y los planes de los sectores radicales del Estado oligárquico, plutócrata profundo contra el cual pelean Donald Trump y la mayoría de Estados Unidos (y del mundo)”, empieza su artículo.

Manchanda procede luego a detallar las operaciones ilegales que se emprendieron contra LaRouche, lo cual califica de un “asesinato en cámara lenta”, a lo cual LaRouche sobrevivió. “Sus enemigos y quienes lo traicionaron fueron presuntamente gente como George H.W. Bush y demás globalistas del Nuevo Orden Mundial y de las sociedades secretas de las Calaveras y Huesos que están más comprometidos con la City de Londres dentro del Reino Unido y su corona, y no con Estados Unidos de América y su pueblo. En ese sentido, los enemigos de Lyndon LaRouche se han mostrado ahora durante los últimos años en especial, que son enemigos del pueblo estadounidense... Oscar Wilde escribió que ‘puedes juzgar siempre a un hombre por la calidad de sus enemigos’; bueno, si ese es el caso, entonces Lyndon LaRouche puede ser la segunda venida de Cristo”, comenta el autor.

El artículo da una visión general de las opiniones de LaRouche, y en particular elogia a LaRouche por haber “desentrañado las lealtades” del liderato corrupto de Estados Unidos, hacia “la City de Londres y el Reino Unido y la corona británica, en vez de a los intereses del pueblo estadounidense”, y pone de relieve los nexos británicos como la fuerza central en la corrupción del gobierno estadounidense. Asimismo, destaca favorablemente el enfoque equilibrado de LaRouche hacia las relaciones internacionales, el apoyo al BRICS, la oposición a los neoconservadores y al ambientalismo, su guerra a las drogas, la esencia económica de las Cuatro Leyes de LaRouche, y el respaldo al regreso de un acuerdo de Bretton Woods a nivel internacional.

Manchanda coloca a LaRouche, en lo filosófico, en línea con los platónicos, “entre los cuales se cuenta a Beethoven, Mozart, Shakespeare, Leonardo, y Leibniz”, y cita favorablemente el fomento que da LaRouche a la música clásica, la industria y a la tecnología. En respuesta a la mentira infame de que LaRouche sea antisemita, lo cita directamente cuando LaRouche habla de que el odio religioso y racial, tal como el antisemitismo, “es la expresión más perversa de la criminalidad que se haya visto en planeta hoy”.

“Ahora que Donald Trump es Presidente de Estados Unidos, quizás se le permita a Lyndon LaRouche salir de su exilio forzado, ahora que sus enemigos han sido derrotados y expulsados, y pueda tener su lugar debido entre los más grandes héroes del país, pensadores, filósofos, escritores, amantes de la humanidad y de Estados Unidos”, concluye el autor.