The Economist de Londres: Trump tiene que volver al redil

9 de febrero de 2017

8 de febrero de 2017 — La portada de The Economist de Londres de esta semana es un dibujo del Presidente Trump preparándose para arrojar un coctel molotov. Abajo tiene el encabezado: “El Presidente de Estados Unidos: un insurgente en la Casa Blanca”. La revista que es el vocero extraoficial del distrito financiero de la City de Londres, pretende convencer a Trump de solo se mantendrá en el poder si hace las paces con la casta dominante, y prácticamente admiten la veracidad de las acusaciones de que las elites de la casta dominante está desplegada para destruir al “hombre olvidado”.

A continuación citas del artículo:

“Mientras Donald Trump despotrica en contra del mundo que heredó como presidente, los aliados de Estados Unidos están preocupados y con mucha razón... Entre más empleaba el señor Trump sus discursos de campaña para ofender a la opinión respetuosa, más se convencieron sus partidarios de que realmente iba a expulsar a la elite codiciosa, traidora, de sus salones de Washington. Sus lanzadores de granadas en jefe, Stephen Bannon y Stephen Miller, ahora están llevando esa lógica al gobierno...

“Sin una participación estadounidense ni apoyo activo , bien pudiera fallar la maquinaria de cooperación global. La Organización Mundial de Comercio no se merecería el nombre. La ONU caería en desuso. Innumerables tratados y convenciones se verían perjudicadas. Aunque cada uno está por su propia cuenta, juntos forman un sistema que une a Estados Unidos con sus aliados y proyecta su poder por todo el mundo. El daño sería perdurable debido a que los hábitos de cooperación que tardaron varias décadas en crearse, no se pueden volver juntar fácilmente. En la espiral de desconfianza y recriminaciones, los países que están insatisfechos con el mundo se verán tentados a cambiarlo, a la fuerza, de ser necesario...

“Los republicanos moderados y los aliados de Estados Unidos necesitan decirle a él [Presidente Trump] las razones por las que el señor Bannon y sus ideólogos afines están equivocados. Incluso en el sentido más restringido de lo que es el autointerés estadounidense, su apetito por el bilateralismo está equivocado, no solo por el daño económico producto de la complejidad y contradicciones de una red de relaciones bilaterales que contrarrestarían cualquier ganancia que se obtuviera de negociaciones más duras. El señor Trump también necesita que se le persuada de que las alianzas son la mayor fuente de poder de Estados Unidos. Sus redes únicas tienen un papel tan importante como su economía y su poderío militar en convertirlo en la superpotencia global. Las alianzas ayudan a elevarlo por encima de sus rivales regionales, China en el Este de Asia, Rusia en Europa Oriental, Irán en el Medio Oriente”.