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Los británicos quitan los obstáculos para destruir a Trump; el mundo “sensato” promueve la cooperación entre EU, Rusia y China para un Nuevo Paradigma

9 de febrero de 2017
El Presidente de Rusia Vladimir Putin con el Presidente de China Xi Jinping, en mayo de 2015. Foto: kremlin.ru

8 de febrero de 2017 — El ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi, le respondió a un periodista australiano que le preguntó qué tanto le preocupa que pueda haber una guerra entre Estados Unidos y China, que el Presidente Trump y el Presidente Ji Xinping han conversado, y que ambos “coincidieron en un 100%” que las relaciones entre Estados Unidos y China serían “muy positivas”, y que “cualquier político sensato” reconoce que “no puede haber un conflicto entre China y Estados Unidos, porque ambos perderán y ambos lados no se pueden permitir eso”. China evalúa la política oficial de Estados Unidos, no de la “retórica de campaña”, agregó Wang.

En Inglaterra hay muy poca sensatez estos días, igual que en el desacreditado y frenético bando de Obama en Estados Unidos. El semanario The Economist, la primera voz de la City de Londres y de la monarquía británica, tiene un artículo de portada esta semana donde se muestra a Donald Trump lanzando un coctel molotov, bajo el titular “Un insurgente en la Casa Blanca”. Dicen que “los aliados estadounidenses están preocupados, y con razón”. Su preocupación es que la red de tratados y acuerdos comerciales que Trump trata con desdén “forman un sistema que une a Estados Unidos con sus aliados y proyecta su poderío por todo el mundo”.

Precisamente. Aquí tenemos al imperio británico que reconoce que han utilizado a Estados Unidos como a su gigante idiota, aprovechando su poderío militar y económico para sostener al imperio británico, con base en la premisa geopolítica de que el mundo debe seguir dividido entre Este y Oeste. Ahora Trump no solo está haciendo la paz con el supuesto “enemigo”, Rusia y China, sino que Londres está horrorizado porque eso afectará a todos los demás países que han sido forzados hasta ahora a seguir los dictados militares y económicos del imperio. Como lo dice The Economist de manera descarada: “Los países que estén insatisfechos con el mundo se verán tentados a cambiarlo”.

¡Dios guarde la hora!

Es patente que el imperio está listo para matar, como lo han hecho en repetidas ocasiones con Presidentes de Estados Unidos que defienden los principios fundamentales de Estados Unidos contra la perversidad del imperio británico. El títere de Londres Obama y sus secuaces han lanzado una serie de acciones siguiendo las pautas de una “revolución de color” por todo Estados Unidos con el propósito de tumbar a Trump. En cuanto a los coctel molotov, no fue Trump, sino los anarquistas encapuchados que se los lanzaron a la policía universitaria la semana pasada en Berkeley, California, para impedir la realización de un acto a favor de Trump. Ex funcionarios de muy alto nivel en el gobierno de Obama han introducido dos recursos de Amicus Curie (Amigos de la Corte) para respaldar al juez del estado de Washington que canceló la orden de Trump sobre inmigración, reconociendo abierta y descaradamente que no se trata de ningún amor por los inmigrantes (que nunca manifestó Obama) sino el medio más conveniente para activar una revolución de color contra el el gobierno. Ahora andan gritando que las acciones de Trump son “antiamericanas”, pero no dicen nada de las miles de personas asesinadas con los drones de Obama sin ningún parapeto judicial, ni de las guerras para tumbar gobiernos en conchupancia con los terroristas, ni de las amenazas de guerra contra Rusia y China, mucho menos de los millones de inmigrantes que deportó Obama. Más aún, uno de los recursos lo redactó Harold Koh, el infame abogado de Obama que emitió la opinión judicial de que los asesinatos de Obama con drones, era legal, que en esencia significa escupir sobre la Constitución y el derecho internacional.

Aunque Trump ha denunciado muchos de los programas más atroces de Obama, que han destruido la economía nacional y han dejado al país aborrecido en la mayor parte del mundo, Lyndon y Helga LaRouche le han exhortado a que también denuncie una de las acciones más perversas de Obama: la orquestación del golpe fascista contra el gobierno electo de Ucrania en 2014, lo cual fue utilizado luego por Obama en sus intentos de provocar una guerra con Rusia. EIR ha documentado en gran detalle el apoyo abierto de Obama y de su agente Victoria Nuland a los nazis ucranianos que exhiben su swastika y que ejecutaron ese golpe sangriento. Ahora hasta el líder político polaco, Jaroslaw Kaczynski, denunció al gobierno de Ucrania por su apoyo sostenido a los seguidores de Stepan Bandera —el colaborador de Hitler en Ucrania— quienes siguen desfilando en las calles con pancartas de Bandera y atacando a cualquier opositor político.

El mundo está preparado para barrer con el imperio británico de una vez por todas. Como dijo Helga LaRouche la semana pasada, si el Presidente Trump lleva a Estados Unidos a cooperar con Rusia para derrotar al terrorismo, y lleva a Estados Unidos a cooperar con China en el proceso de desarrollar a las naciones con la Nueva Ruta de la Seda en todas las orillas de la Tierra, será recordado como uno de los grandes líderes de toda la historia. Debemos de actuar con toda nuestra creatividad humana para hacer que ocurra ese resultado.