¡No fue el ICE o la DEA los que sacaron a 200,000 californianos de sus hogares!

15 de febrero de 2017

14 de febrero de 2017 — Justo cuando había crecido la histeria con las redadas para deportar, la invasión a ciudades santuarios, órdenes ejecutivas, una nueva guerra a las drogas y otras amenazas provenientes de “Trump”, casi 200,000 californianos recibieron la orden de abandonar de inmediato sus hogares el domingo en la noche.

Para su asombro, no fueron agentes del ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas) ni de la DEA de Trump quienes los desalojaron; sino que fue la amenaza de una falla en una obra de infraestructura económica importante con más de 50 años de haberse construido. Claramente tiempo se tenía que invertir en su reparación desde hace tiempo.

El gobernador Jerry Brown, quien en diciembre prácticamente hizo un llamado a la independencia de California por las políticas sobre clima del Presidente Trump, se vio forzado a pedir al gobierno federal una declaración de emergencia por desastre.

Esto debería servirle como un llamado de alerta a los californianos y demás estadounidenses que son testigos de lo que está ocurriendo.

Los anuncios de emergencia en la radio y televisión, que empezaron a las 5:45 hora local el domingo, señalaban que se “esperaba” que se produjera una grieta en la Represa Oroville en el norte de la ladera de la Sierra Nevada de California, en menos de 60 minutos. Oroville es la presa más alta de Estados Unidos con 770 pies, 44 pies más alta que la internacionalmente famosa represa Hoover. Las lluvias torrenciales la llenaron completamente, a la máxima capacidad de la profundidad del Lago Oroville de 900 pies, después, 902 pies. Para el domingo en la noche se habían desalojado 190,000 personas de sus hogares, los cuales siguen amenazados.

La presa no se ha dañado, pero su principal vertedero, esencialmente un canal de concreto inclinado, obviamente necesita reparaciones. Una vez que los operadores empezaron a soltar agua a 50,000 metros cúbicos por segundo por el vertedero para tratar de bajar el nivel del agua a los 900 metros de nuevo, se abrió un enorme hoyo en el vertedero y el agua empezó a desparramarse por los lados hacia el río Feather. Los operadores empezaron después a soltar agua usando el vertedero auxiliar de la presa al otro lado, una vertiente con una pared reforzada encima. Una vez que también ésta empezó a erosionarse, con solo pequeñas cantidades liberadas, aumentó la posibilidad de que se produjera una inundación súbita, en donde el lago podría precipitarse a través de la ladera, e inmediatamente se ordenó la evacuación masiva.

Para el lunes, cuando la liberación de agua usando el vertedero de concreto se duplicó a 100,000 pies cúbicos por segundo, haciendo más grande el hoyo, pudieron estabilizar el Lago Oroville a 898 pies. Pero el pronóstico de más lluvia torrencial a partir del miércoles significa que el peligro para los pueblos que están alrededor del lago, va a continuar. Y los operadores van a tener que evaluar si el vertedero principal puede soportar la liberación necesaria en la temporada del derretimiento de la nieve de la montaña, sin que se expanda el gran sumidero y se desmorone.

La presa Oroville es una advertencia de lo que podría suceder después.

Años de sequía severa en el oeste del país han dado paso a, de forma temporal y principalmente en el norte de California, a lluvias muy intensas provenientes del Océano Pacífico. A pesar de que la EIR y LaRouchePAC han desarrollado en detalle las necesidades de infraestructura, tanto para hacerle frente a las prolongadas sequías como para poder enfrentar inundaciones periódicas, no se ha hecho nada. La respuesta del gobernador Brown, respaldado por cero financiamiento del gobierno de Barack Obama, fue reducir el consumo de agua y después recortarlo aún más, en el estado agrícola e industrial más productivo de la nación.

La Presa Oroville, un proyecto encabezado por el papá de Brown, el gobernador Edmund Brown, y concluido bajo el gobernador Ronald Reagan, necesitaba inversiones para reparaciones que nunca se hicieron. Tanto el gobierno estatal como el federal bajo Bush ignoraron las recomendaciones desde hace 20 años de que se tenía que reforzar con concreto el vertedero de emergencia, porque costaba decenas de millones.

¿De qué le sirvió a los residentes usar menos agua cuando el Lago Oroville empezó a llenar la presa hasta el tope? LaRouchePAC y la EIR hicieron campaña desde el 2010 para que se implementara todo un nuevo sistema de producción, transporte y gestión de agua para toda la región oeste del país azotada por la sequía, así como también la desalación nuclear para abastecer de agua a las ciudades y la agricultura en épocas de sequía. Todas las inversiones necesarias están desarrolladas en el Capítulo II del Informe Especial de la EIR, The New Silk Road Becomes the World Landbridge.(La Nueva Ruta de la Seda se convierte en el Puente Terrestre Mundial).

Por lo menos ahora el gobierno de Trump ha prometido inversiones en infraestructura a gran escala y hay discusiones sobre inversiones con Japón, con ofrecimientos de este tipo también provenientes de China. Se necesitaría que se convirtieran en ley las “Cuatro Leyes” de LaRouche, entre ellas volver a instaurar la ley Glass-Steagall y una institución de crédito nacional para dichas inversiones, para hacer que se conviertan en realidad las promesas de Trump.