Chile y Uruguay ven hacia China y Rusia por un mayor desarrollo y cooperación comercial

16 de febrero de 2017

16 de febrero de 2017 — En el transcurso de esta semana, la Presidente de Chile, Michelle Bachelet, y el Presidente de Uruguay, Tabaré Vázquez, han dado pasos para profundizar sus relaciones con los miembros del BRICS, China y Rusia.

Vázquez está en Moscú desde el miércoles 15 con una delegación de alto nivel, y se reunirá con el Presidente Vladimir Putin, entre otros, mientras que Bachelet viajará a China en mayo para hacer una visita de Estado, además de participar en el foro sobre la iniciativa de Una Franja Una Ruta. Asimismo, en marzo Chile va a patrocinar un foro al cual están invitados todos los países que eran miembros del difunto Acuerdo Transpacífico (TPP), además de China y otros países de Asia, para hablar sobre las perspectivas para ampliar la cooperación comercial y la integración entre ellos. Chile espera que China envíe una delegación de muy alto nivel a este foro.

Brasil y Argentina, los dos aliados empecinados del sistema financiero transatlántico que se está hundiendo, insisten en afianzarse a acuerdos con la moribunda Unión Europea.

Vázquez espera atraer mayor inversión rusa a Uruguay en áreas como el ensamblaje de automóviles, los farmacéuticos, y grandes proyectos tecnológicos de energía, y dio a conocer su interés en establecer vínculos más cercanos con la Unión Económica Euroasiática (UEEA). A principios de octubre del año pasado, Vázquez hizo también una visita de 9 días a China, durante la cual le dijo a Sputnik que Uruguay “quiere, y está preparado a convertirse, en parte de la Ruta de la Seda del Siglo 21... Aquí estamos”. En ese momento él buscaba inversiones para su programa de infraestructura de $12 mil millones de dólares.

En una entrevista reciente de Xinhua con el embajador de Chile en China, Jorge Heine, quien fue nombrado para estar en Pekín por dos años y medios, indicó que la extraordinaria experiencia de China al integrar a su territorio por medio de redes ferroviarias y celulares, y el progreso enorme que esto significa, en particular en términos de la reducción de la pobreza, es sumamente relevante para Chile y su geografía tan diversa, con los 4200 kilómetros de largo del Chile continental y enormes variantes en clima y la topografía. Durante su estancia en China, Heine ha visitado 22 provincias, y le dijo a Xinhua que aunque el territorio de Chile es mucho más pequeño que el de China, también presenta importantes desafíos.

“Dada nuestra geografía, yo también creo que restaurar las líneas de trenes sería muy ventajoso y la tecnología China sería muy útil”.