Zarif de Irán plantea una “transición cognitiva” que sea “conmensurable a las realidades de la transición global”

21 de febrero de 2017

21 de febrero de 2017 — El Ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Javad Zarif, en sus comentarios ante la Conferencia de Seguridad de Munich el 19 de febrero, condenó a ciertos países por tratar de poner en peligro a otros países buscando su propia seguridad, y subrayó que tratar de garantizar la seguridad a expensas de la inseguridad de otros es “irreal” y “absurdo”, según cita la agencia de noticias Tasnim. Sin embargo, lo más interesante es que Zarif dijo que lo que se “necesita urgentemente” hoy en día es una “transición cognitiva” que sea “conmensurable a las realidades de la transición global”.

Entre las cosas de las que tenemos que darnos cuenta, dijo, es que “en un mundo globalizado, lograr la seguridad a expensas de la inseguridad de otros es una premisa irreal, incluso absurda”. Agregó que ninguna potencia por sí misma, ni siquiera un concierto de potencias, sin importar qué tan poderosas sean “puede abordar los desafíos regionales o globales, excluyendo o culpando a otros”. Destacó que “la pesadilla de la violencia y el terror extremista en el oeste de Asia no es producto únicamente de la dinámica en la región ni tampoco se puede contener dentro de la región, como ya lo hemos visto”.

Aunque es muy fácil señalar culpables “el primer paso necesario para enfrentar los problemas es redefinir el problema de una forma tal que sea propicia a una solución colectiva” dijo Zarif. Lo central en esta crisis es la falta de esperanza, pero también lo es “el problema endémico de invasión y ocupación extranjera; empezando por Palestina y agravada por las sistemáticas intervenciones políticas y militares para preservar, perpetuar y después reconfigurar la arquitectura regional y meterla apresuradamente en un auto proclamado ‘nuevo orden mundial’ ”.

Hacia el final de sus comentarios, Zarif destacó los esfuerzos recientes del Presidente iraní Hassan Rouhani “para superar el estado actual de división y tensión y en vez de esto, avanzar hacia la construcción de arreglos regionales realístas” como quedó evidenciado en su viaje la semana pasada, a Kuwait y Omán. “El éxito histórico de la diplomacia sobre la coerción en la resolución de la crisis nuclear iraní refleja una lección política simple pero importante: todas las partes implicadas definieron el problema de una forma mutuamente aceptable, que fue susceptible a una solución mutuamente aceptable. En otras palabras, reconocieron que tenía que renunciar a sus expectativas maximalistas con el fin de trabajar a favor de un compromiso que funcionara”, dijo. El primer desafío, por lo tanto, “es ante todo cognitivo en esencia” concluyó.

Es de notar que Zarif compartió el panel con el Ministro de la Defensa de Israel, Avigdor Lieberman y el Ministro de Relaciones Exteriores saudí, Adel al Jubeir, quienes prefirieron seguir de reaccionarios en vez de tomar el consejo de Zarif de ser cognitivos. Al Jubeir alegó que los iraníes “redoblaron el ritmo de su jugarreta” durante las negociaciones sobre el acuerdo nuclear y siguen haciéndolo desde entonces. Lieberman habló de una manera similar, alegando que la región enfrenta tres desafíos: “Irán, Irán e Irán”. El senador estadounidense Lindsey Graham (republicano por Carolina del Sur), en representación de la corriente contra Irán en EU, demandó que se le impongan más sanciones a Irán, porque, alegó, están tratando de construir un arma nuclear.

“Si dicen que no lo han hecho, están mintiendo” despotricó.