Siguen las especulaciones sobre un Grexit. No hay solución a su crisis de deuda

23 de febrero de 2017

23 de febrero de 2017 — La crisis griega continua ante un Fondo Monetario Internacional (FMI) que sigue sin aceptar unirse al tercer rescate y una Alemania que continúa haciendo llamados para que lo haga. La Canciller alemana Angela Merkel se reunió ayer en Berlín con la directora del FMI, Christine Lagarde.

Mientras tanto, siguen las especulaciones sobre la salida de Grecia de la Unión Europea, un Grexit. Una encuesta en Europa hecha por el Instituto de Investigaciones Forsa para la revista Stern, mostró que un 52% de las personas entrevistadas quieren que Grecia se salga de la Eurozona. (Los encuestadores no se atrevieron a preguntar si querían que Alemania se saliera de la zona del euro).

El FMI sigue insistiendo en que la deuda griega es impagable y se opone a la exigencia de la Unión Europea (de Alemania, específicamente) de que Grecia mantenga un superávit presupuestal del 3.5% durante una década hasta el 2018, algo que ningún país de la Eurozona ha hecho nunca. Sin embargo, el FMI sigue exigiendo “reformas” que son tan mortales como la exigencia del 3.5%, solo para pagar la deuda. Estas mentadas reformas dizque “a fondo”, van a causar más desempleo, más recortes en las pensiones y reformas en el mercado laboral.

Según el diario londinense Guardian, los acreedores piden reformas fiscales, porque un 50% de los que ganan un salario en Grecia no pagan impuestos sobre la renta, en comparación a un 8% del resto de la Eurozona. Pero la razón de esto es el desplome de la economía del país, en donde la mitad de la fuerza laboral está desempleada o gana tan poco que no puede pagar impuestos. Grecia está apenas por encima de Bulgaria y Rumania en términos de pobreza oficial, en donde las estadísticas Eurostat, mostraron que en el 2015 un 22.2% de la población sufría de severas carencias materiales, casi el doble de las cifras del 2008. Globalmente, en ese mismo período, el nivel de pobreza en la UE cayó de 8.5% a 8.1%. Más del 75% de las familias griegas sufrieron en el último año reducciones significativas en sus ingresos, según resultados de una encuesta de la confederación empresarial GSEVEE y la encuestadora Marc. Una tercera parte de las familias tienen por lo menos a uno de sus miembros desempleado y un 40% dijo que tuvieron que reducir sus gastos en alimentos.

Un ejemplo de este aumento de la pobreza se halla en las cifras de un banco de alimentos ateniense que cubre el centro de Atenas. Están registradas alrededor de 11,000 familias (unas 26,000 personas) ahora, en comparación con las solo 2,500 en el 2012 y las 6,000 en el 2014, dijo Katsouli. Ahora bien, alrededor de 5,000 de estas personas, casi la mitad, son niños.