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El imperio se derrumba. A luchar ahora por la edad adulta de la humanidad

21 de marzo de 2017
El Sol se pone sobre el palacio de Buckingham.

21 de marzo de 2017 — El Presidente Trump está llevando al imperio británico y a sus satrapías en Estados Unidos y en todo el mundo a un estado de pánico absoluto. Trump ha rechazado la “relación especial” entre Estados Unidos y Gran Bretaña, y ha identificado públicamente los delitos de las agencias de inteligencia británicas y estadounidenses, delitos que se saben muy bien desde hace mucho tiempo (en especial desde Snowden), pero que los culpables creían que se podría inducir al mundo a olvidarlos.

El mito del “mundo libre contra el comunismo ateo” se ha desmoronado, en tanto que Trump promueve públicamente la amistad con Rusia y con China. La mentira de que “el mundo se está quemando con las emisiones de carbón del mundo industrializado” se ha reducido a la categoría de los cuentos infantiles como el de la “Gallina alarmista”. El mito libertario de que la “libertad” significa la legalización de las drogas y el narcotráfico y la especulación irrestricta todavía está vivo y coleando, pero enfrenta sus estertores de muerte en tanto que la ley Glass-Steagall y una guerra contra el narcotráfico está ahora sobre la mesa y en el orden del día.

El jefe del FBI, James Comey y el jefe de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA, en sus siglas en inglés) Michael Rogers fueron convocados ante la Comisión de Inteligencia de la Cámara de Representantes, en lo que de parte de algunos miembros del Congreso era la intención de sacar a relucir la verdad detrás de las mentiras y la histeria contra Rusia y contra el Presidente Trump. Pero en vez de eso, Comey dijo que no podía responder ninguna pregunta porque están en proceso las investigaciones sobre la supuesta subversión rusa de la elección presidencial y la supuesta influencia subversiva rusa sobre Trump y su campaña electoral. La audiencia se convirtió en un circo de fenómenos, en donde varios demócratas se exhibieron como más orates que los fanáticos de Joe McCarthy durante la cacería de brujas anticomunista de Harry Truman en la década de 1950.

Pero Trump demostró que no se acobarda, y publicó dos mensajes en su tuit antes de comenzar las audiencias:

* “James Clapper [ex director de inteligencia nacional de Obama] y otros declararon que no hay evidencia de que Potus [siglas en inglés de Presidente de Estados Unidos] se coludió con Rusia. Ese cuento es NOTICIA FALSA y todo mundo lo sabe!”

* “Los demócratas inventaron y circularon el cuento ruso como excusa por haber hecho una campaña terrible”.

Lo que falta, y es esencial, es lo que el genio cuyos cohetes llevaron al hombre a la Luna, Krafft Ehricke, llamaba la necesaria madurez de la especie humana. Su concepto del “imperativo extraterrestre de la humanidad”, que el hombre no es un terrícola y que no hay límites para el crecimiento, le estableció una misión a la humanidad, para ir más allá del tiempo pasado de la niñez de las peleas de lodo con armas de guerra, para elevar el espíritu humano hacia las estrellas. Esto exige el desarrollo necesario de las facultades creativas de todos los ciudadanos del mundo.

Ya se inició la “Semana del 100mo Aniversario del Nacimiento de Krafft Ehricke” que lanzó la organización de LaRouche. Se llevarán a cabo actos y presentaciones de videos por todo Estados Unidos y en Europa durante la semana, comenzando con la videoconferencia del Comité Político de LaRouchePAC de este lunes 20 (que se puede ver en inglés en https://www.youtube.com/watch?v=wV9fR_LeeEE). Esta semana especial no es solo para honrar la vida y obra de Ehricke, sino para “difundir sus hermosas ideas sobre el futuro de la humanidad en el universo”.

Ehricke es famoso por su máxima: “Se dice que ‘si Dios hubiera querido que el hombre volara, le habría dado, al hombre, alas’. Hoy en día podemos decir, ‘si Dios quisiera que el hombre llegase a ser una especie que explorase el espacio, le hubiera dado, al hombre, una Luna’ ”.

Pero también decía, “la tecnología no es la solución para todas las deficiencias. Para eso tenemos que crecer, tenemos que madurar; pero la tecnología nos lo hace más fácil”. Este reconocimiento de la necesidad de una transformación cultural de la sociedad humana sobre la Tierra, es lo que llevó a Ehricke a una estrecha amistad y colaboración con Lyndon LaRouche y su movimiento. Él vio en este movimiento el esfuerzo necesario para vincular las diversas civilizaciones en nuestro planeta, todas con tradiciones filosóficas y culturales diferentes, para unirse en el empeño común de descubrir las leyes naturales del universo y aplicarlas para elevar a la especie en su conjunto.

El nuevo paradigma que representa la Nueva Ruta de la Seda hace eso precisamente, crear una comunidad de naciones con un destino común de paz mediante el desarrollo. Este proceso se está difundiendo ya rápidamente por todo el mundo. En el momento en que el poder del imperio británico está sumamente debilitado, aunque no acabado todavía, la tarea urgente de la humanidad es la de sacar a Estados Unidos y a Europa de las garras de este cadáver corrupto, para crear la edad adulta de la humanidad.