Interés chino en la “Ruta de la Seda sobre hielo” en el Ártico

2 de junio de 2017

2 de junio de 2017 — Luego de reunirse el 26 de mayo con el ministro de Relaciones Exteriores de Rusia Sergey Lavrov, el ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi, le dijo a los periodistas que la propuesta de Rusia para explorar conjuntamente la Ruta Marítima del Norte es “una gran idea” y que “China le da su beneplácito a esta idea y apoya los esfuerzos con sus socios en la región para desarrollar una ‘Ruta de la Seda sobre el hielo’ ”. Más o menos en los últimos cinco años, Rusia ha venido aprovechando las aguas más tibias en el Océano Ártico para desarrollar infraestructura de transporte y de energía en sus territorios árticos. Moscú considera que esta Ruta Marítima del Norte que se extiende desde el Estrecho de Bering hasta el Mar de Barents en el oeste, es una posible alternativa a las otras rutas marítimas que ligan actualmente a Europa y Asia.

El profesor Guo Peiqing, director ejecutivo del Instituto de Derecho y Política Polar en la Universidad Océano de China, dijo que una ruta marítima a través del Ártico sería con mucho la ruta marítima más segura para la iniciativa de la Nueva Ruta de la Seda de China. Guo le sugirió al servicio noticioso Sputnik que la ruta marítima se podría convertir en una iniciativa importante para mejorar la integración económica de Eurasia.

El experto destacó que Pekín está muy interesado en desarrollar la región ártica, en particular en las áreas de comercio y de cooperación económica.

“En cuanto a lo que concierne a la cooperación, Rusia es la nación prioritaria para China”, señaló Guo. “Hemos visto cómo se ha desarrollado la cooperación en Yamal [mediante un proyecto conjunto de producción de gas]. La cooperación en el proyecto de Belkomur, que va desde Arkhangelsk, pasando por el Mar Blanco y hasta la República de Komi y después hasta los Urales, se ve muy prometedora. Las corporaciones estatales más grandes de China están considerando invertir en este proyecto”.

Guo dijo que él confía en que las ciudades rusas Arkhangelsk y Murmansk en el Ártico ruso “se van a convertir en los principales polos de transporte en Europa en el futuro, conectando la ruta del Mar Ártico, con el norte de Europa y el interior de Rusia. Por lo tanto, esto tiene una dirección altamente prioritaria y necesitamos usarla”, subrayó.