Pongan atención a la Franja y la Ruta, dice un funcionario de transporte del gobierno de EU

13 de junio de 2017

13 de junio de 2017 — Tony Padilla, asesor de alta jerarquía para asuntos internacionales en el Departamento de Transporte de Estados Unidos, publicó un artículo el 9 de junio en el diario Journal of Commerce titulado “US Engagement with Belt and Road a Strategic Imperative” (La participación de Estados Unidos en la Franja y la Ruta, es un imperativo estratégico), en donde advierte que Estados Unidos solo seguirá ignorando la Franja y la Ruta a su propia cuenta y riesgo. “Mientras que el Congreso de Estados Unidos lucha por encontrar la mejor manera de reconstruir la vieja infraestructura del país, en parte con lo que sería una inversión de $1 billón de dólares durante un período de 10 años, los informes dicen que la Iniciativa de la Franja y la Ruta encabezada por China ya ha comprometido casi $2 billones de dólares durante los últimos tres años de diversas fuentes, tales como el Banco Asiático de Inversión en Infraestructura, los bancos de fomento de China, y con financiamiento multilateral y bilateral”, señala Padilla.

Y a pesar de que el Congreso ha realizado audiencias sobre infraestructura, Padilla destaca que muchos de los participantes en una recepción por la semana de la infraestructura en el Capitolio, nadie había oído hablar de la Franja y la Ruta. Padilla cita al diplomático retirado Chas Freeman, quien dice que el proyecto es “el esfuerzo de ingeniería más grande de la historia humana y potencialmente el más transformador”.

Aunque Padilla se queja de que Estados Unidos quedará marginado por la Franja y la Ruta, si la sigue ignorando, y se lamenta del “mercantilismo agresivo” de China, para lo cual cita al almirante Mahan y a uno de los peores pájaros de mal agüero, el almirante James Stavridis. Pero la respuesta de Padilla no es de un grito de guerra, sino más bien un llamado para que Estados Unidos salga de de su cueva y haga algo, que mejor se una a la Franja y la Ruta en vez de tratar de socavarlo. “Para enfrentar estos problemas es necesaria toda una cartera de soluciones, tales como cabildear para que haya transparencia en las licitaciones para los contratos en los mercados relacionados con la Franja y la Ruta, y al mismo tiempo enfocarse en los formidables problemas del movimiento internacional de los materiales y de los suministros”, dice Padilla.

“Como potencia del Pacífico de Asia con enormes intereses económicos y estratégicos en la región de la Franja y la Ruta”, señala Padilla, “Estados Unidos no se puede permitir cruzarse de brazos al margen y ver como se desenvuelve este desarrollo de la infraestructura en el exterior. Al aceptar la Franja y la Ruta, Estados Unidos puede asegurar que las compañías e inversionistas puedan participar en lo que podría llegar a ser el mayor proyecto de desarrollo económico en la historia. Pero lo debe hacer con cautela, equilibrando los beneficios del mayor acceso a los mercados en desarrollo y asumiendo un rol destacado complementario con nuestros homólogos chinos para ayudar a forjar una red de comercio transparente, sin fricciones y equitativa”.

Concluye de nuevo con la advertencia de que si Estados Unidos no se involucra, eso “en última instancia le permitirá a china dibujar unilateralmente las líneas del contorno del siguiente capítulo épico del mundo de la geopolítica y de la geoeconomía”.