El Instituto Schiller habla ante la conferencia serbio-china sobre la Nueva Ruta de la Seda en Belgrado

17 de julio de 2017

17 de julio de 2017 — El 12 y 13 de julio se celebró en Belgrado la conferencia “Iniciativas de la Nueva Ruta de la Seda. Logros y Desafíos”, organizada por el Instituto de Política y Economía Internacionales (IPEI) de Belgrado y el Instituto de Estudios Europeos de la Academia de Ciencias Sociales de China (ACSC). En el contexto de la conferencia, ambos institutos firmaron un acuerdo mediante el cual el IPEI se convirtió en el Centro Regional de Gestión de Proyectos Científicos en el formato de cooperación “16+1” (los 16 países de Europa Central y del Este más China). Durante la conferencia, los anfitriones serbios y los oradores expresaron reconocimientos prominentes por el trabajo del Instituto Schiller y por Helga Zepp-LaRouche personalmente en la Nueva Ruta de la Seda. Branislav Dordevir, director del IPEI, inauguró el acto, seguido del Secretario de Estado Serbio en el Ministerio de Educación, Ciencia y Desarrollo Tecnológico, Vladimir Popovic; el presidente de la Comisión de Asuntos Internacionales de la Asamblea Nacional Zarko Obradovic; Li Manchang, embajador chino en Serbia y por el señor Huang Ping, director general del Instituto de Estudios Europeos de la ACSC, quien es también el Secretario General de las redes de expertos del 16+1.

El embajador Li subrayó en sus comentarios que la mayoría de los proyectos en el contexto del formato 16+1 se han llevado a cabo en Serbia. Aquí se construyó el primer puente chino en Europa; se instituyó el primer acuerdo de no visa entre las dos naciones; aquí es donde China compró su primera acería en Europa, el primer proyecto de tren de alta velocidad entre Belgrado y Budapest va a comenzar a construirse en noviembre, aparte de otros proyectos industriales. Describió a la Iniciativa de la Franja y la Ruta como una casa, que fue montada por China, pero todo el diseño interior depende de sus participantes.

En junio pasado, durante la visita del Presidente de China, Xi Jinping, a Serbia en el 2016, ya habían organizado los dos institutos una conferencia conjunta sobre el Río Danubio y la Nueva Ruta de la Seda. Este año, hablaron cerca de 50 expertos en representación de 10 países. Once oradores de China participaron (de la ACSC, la Academia Chongqing de Ciencias Sociales, del Centro de Investigaciones para el Desarrollo de la Energía). Quedó muy claro que China a empezado un enfoque más exhaustivo con cada uno de los países individuales con equipos de investigadores encargados de entender mejor las características nacionales de sus socios.

Varios de los oradores chinos no escatimaron palabras en los problemas de la Iniciativa Franja y Ruta en Europa, como el mismo “proteccionismo” de la Unión Europea (UE), las sanciones en contra de Rusia, la crisis en Ucrania y el problema de los refugiados, que se va a tener que resolver tarde o temprano. El profesor Zhao Chen, director de Estudios de Relaciones Internacionales del Instituto de Estudios Europeos de la ACSC, abordó el tema de la integración europea y de la Iniciativa de la Franja y la Ruta en su discurso durante la primera sesión sobre “La Nueva Ruta de la Seda: Estrategia China para el Desarrollo Mundial”. Habló sobre las preocupaciones de la UE sobre la participación china, en particular el problema de las inversiones en Europa de las empresas propiedad del Estado chino. Desde un enfoque positivo del proceso de cooperación entre la UE y el proceso de la Franja y la Ruta, destacó las mejoras en el desarrollo económico en infraestructura que aumenta la productividad local. Así que, los países occidentales van a poder disfrutar de los efectos colaterales, ya que van a poder comerciar más con esos nuevos mercados mejor desarrollados. La competencia no es siempre mala, puede llevar a mejores resultados y puede forzar a la UE a que reforme algunas de sus regulaciones obsoletas y su sistema burocrático, que en sí mismo es proteccionismo. Es más, los beneficios económicos pueden evitar la radicalización. La Iniciativa Franja y Ruta ofrece estabilidad, algo también importante en relación al problema del terrorismo. Concluyó diciendo que esto no es un proceso fácil, pero muestra una ruta de nuevas posibilidades en una era incierta.

Elke Fimmen, en representación del Instituto Schiller de Alemania y la EIR, habló al principio de la primera sesión sobre “La Nueva Ruta de la Seda: Su Importancia Estratégica para la Paz Mundial”. La presentó el profesor Duzsko Dimitrijevic, catedrático emérito del IPEI y principal organizador de la conferencia, quien la anunció como miembro “del famoso Instituto Schiller de Alemania”. Elke destacó la caracterización de Helga Zepp-LaRouche del Foro de la Franja y la Ruta en Pekín, en donde participó, como “un evento muy armonioso” que le d esperanza a los participantes especialmente de los países en vías de desarrollo, con el programa de la Franja y la Ruta, que ejemplifica por primera vez en la historia un nuevo paradigma global de cooperación en donde todos ganan, en vez de la geopolítica. Durante su discurso de 10 minutos, se mostró en pantalla el recientemente creado mapa alemán del Puente Terrestre Mundial, lo cual generó mucha atención entre los presentes. Después de la cumbre del Foro Franja y Ruta, dijo, hay que darle seguimiento diplomático intenso, para consolidar y expandir este espíritu de cooperación en beneficio de la paz mundial. Repasó la cumbre recientemente concluida del G-20 en Hamburgo con la reunión histórica entre Putin y Trump, y la cooperación entre Trump y Xi (las reuniones del SCO y BRICS, los BRICS, la diplomacia japonesa-ruso-china, pero sobre todo la cooperación sin precedentes entre Rusia y China a todos los niveles). Si estos tres líderes mundiales pueden cooperar, dijo, entonces tenemos la oportunidad de construir un nuevo paradigma global por la paz y el desarrollo, y de superar conjuntamente problemas como el subempleo, el hambre, los refugiados y el peligro inmediato de un crac financiero.

Uno de los que hablaron después, el profesor Blagoje Babic, catedrático emérito de la Comisión de Ciencias Económicas de la Academia de Ciencias y Arte de Serbia habló sobre “La Nueva Ruta de la Seda: Respuesta a los desafíos de la economía china”. Cerró su intervención con una sentida referencia personal a estar orgulloso de estar familiarizado con la lucha de más de 26 años de la señora LaRouche y del Instituto Schiller con el concepto de la Nueva Ruta de la Seda que “casualmente” resultó ser el mismo concepto que ahora se está llevando a cabo en China.

Los diversos tópicos todos muy interesantes tratados por oradores de Serbia, Bosnia, Polonia, Bulgaria, Rumania, Rusia, Estados Unidos, Alemania y por supuesto, de China, los publicará el IPEI en forma del libro. Algunos de los puntos más destacados fueron la revisión exhaustiva que hizo la doctora Jasminka Simic, investigadora y editora de RTS Serbia (televisión nacional) de la conectividad interregional y el énfasis de China en marcar la pauta en cuanto a tecnologías y avances fundamentales futuros; la periodista alemana independiente sobre temas espaciales Jacquelin Myrrhe (quien se refirió a la reciente conferencia Krafft Ehricke en Munich) habló sobre el Programa Espacial de China y la “Ruta de la Seda Espacial”como un apoyo al progreso global, lo que sorprendió al público y produjo un efecto edificante. Edita Stojic Kaanovic del Foro Científico Internacional “Danubio, Río de la Cooperación” habló sobre la “Nueva Ruta de la Seda y la Cooperación Regional de los Balcanes Occidentales” y el proyecto del canal Morava-Vardar-Axios.

Un reflejo interesante sobre el principio involucrado fue la pregunta hecha en el espacio de debate del segundo día, sobre la “rentabilidad” de la conexión del tren Ruta de la Seda con Europa, a lo cual el Dr. Jedrzej Czerep de la Fundación Amicus Europae de Varsovia, destacó que, aunque en un principio, los trenes regresaban vacíos a China, ahora las mejores oportunidades de exportaciones han llevado a un aumento en la producción local en varios sectores (agua mineral, frutas, productos lácteos) y un volumen más elevado de carga de Polonia a China.

Aunque obviamente hay muchos problemas que superar, de los cuales no es el menos importante la política obstruccionista de la UE (que ha contribuido en gran parte a la desindustrialización de Serbia), el proceso de discusión en general mostró claramente el gran potencial de la cooperación ‘todos ganan’ entre la Iniciativa Franja y Ruta de China, Serbia y otros países de la Europa Central y Oriental y Europa como un todo. Pero es Europa Occidental y sobre todo Alemania, los que tienen que cambiar rápidamente su enfoque hacia uno más constructivo, en vez de las palabras huecas y las condicionalidades doctrinarias, con el fin de no perder el tren del cambio paradigmático que ya está en marcha en esta región del mundo.