Los Medios se desgarran las vestiduras por una “segunda conversación” de Trump con Putin

20 de julio de 2017

20 de julio de 2017 — Los medios de comunicación corporativos explotaron de indignación la tarde del 18 de julio por las noticias de que el Presidente Donald Trump había tenido una “segunda reunión, de la cual no se tenía conocimiento previo” con el Presidente ruso Vladimir Putin, durante la cumbre del G-20 en Hamburgo. Lo que surgió, hasta en el escandalizado Washington Post es que los dos presidentes charlaron durante la cena de clausura de la cumbre, igual que lo hicieron muchos otros dirigentes en el transcurso de la noche, y que no había nada clandestino en esto. Según el Washington Post, la conversación con Putin durante la cena la hizo pública primero Ian Bremmen, presidente del Grupo Eurasia con sede en Nueva York, el lunes 17 de mayo en un boletín a un grupo de clientes. Bremmer dijo que la reunión empezó a “mitad” de la cena y que se había prolongado “casi una hora”.

La Casa Blanca atacó de inmediato la noticia. En una declaración dada a conocer el martes en la noche, después de que se publicaron informes sobre la conversación, la Casa Blanca dijo que “no hubo ninguna ‘segunda reunión’ entre el Presidente Trump y el Presidente Putin, solo una conversación breve al fin de la cena. La insinuación de que la Casa Blanca está tratando de ‘esconder’ una “segunda reunión” dice, “es falsa, maliciosa y absurda” Todos los dirigentes “circularon por todo el salón en el transcurso de la cena y “el Presidente Trump habló con muchos lideres” dice la declaración. “Cuando concluía la cena” dice, Trump habló “brevemente” con Putin, que estaba sentado enseguida de la Primera Dama Melania Trump.

El relato ponzoñoso de Bremmen fue muy diferente. Bremen dijo en una conversación telefónica que, los lideres que presenciaron la reunión estaban “atónitos, perplejos, confundidos”, por la conversación animada a la vista de todos, pero que aparentemente nadie pudo escuchar. Dijo que habló con dos de los asistentes a la cena. Pero uno de los funcionarios europeos, de quien no se dio el nombre, le restó importancia.

“Parte de la razón, es el ajetreo de contactos bilaterales que se sucedieron” le dijo el funcionario al Post. “No encuentro esto sensacionalista” dijo en relación al tiempo que duró la charla durante la cena, aunque “quizá Trump y Putin son algo distintos” del resto de los asistentes.

La cobertura en el New York Times es particularmente divertida, por su rabia farisaica de que supuestamente este tipo de cosas simplemente no deben suceder, en medio de la investigación del FBI en contra de Trump y todo lo demás.

“Esas investigaciones”, afirma el artículo del Times, “han vuelto lo que normalmente se consideraría un intento de diplomacia entre dos lideres mundiales en algo políticamente tóxico”. Pero parece que no lo suficientemente tóxico, porque Trump hizo lo que hizo, lo que el Times describe como “la excentricidad de un presidente estadounidense alardeando de una relación tan estrecha con su homólogo ruso”. Esto “plantea nuevas interrogantes sobre su relación ya que la nube de las investigaciones rusas siguen cubriendo de sombras al gobierno de Trump”.

Trump personalmente ataca la cobertura, en dos tuits dados a conocer poco después de que la versión alcanzó los encabezados.

“El cuento de Noticias Fraudulentas sobre una cena secreta con Putin es ‘enfermiza’. Los dirigentes del G-20 y sus esposas, fueron invitados por la Cancillería de Alemania. ¡La prensa lo sabía!”. A esto le sigue otro: “¡Noticias Fraudulentas cada vez se vuelve más deshonesta! !Hasta una cena organizada para los 20 dirigentes más importantes en Alemania se hace ver como algo siniestro!”