Los Macarthistas del Congreso de EU se imponen en proyecto de ley contra Rusia al que se oponía Trump

24 de julio de 2017

24 de julio de 2017.- La mayoría de los miembros del Congreso sacaron a relucir de nuevo los “puntos de discusión” de la campaña macarthista de los medios introducida por la inteligencia británica, ya rechazados por la población estadounidense, de que Rusia es un adversario considerable que planea causarle daño a Estados Unidos. Se dice que los líderes de la Cámara de Representante y del Senado acordaron una nueva versión del proyecto de ley de sanciones en contra de Rusia y de Irán, agregándole nuevas sanciones financieras a Corea del Norte que anteriormente habían sido aprobadas por la Cámara de Representantes en un proyecto de ley por separado. La votación en la Cámara de Representantes será el 25 de julio y en el Senado en el transcurso de esta semana.

El Presidente Trump, y públicamente, el Secretario de Estado, Rex Tillerson, se han opuesto a esta guerra de sanciones que están dirigidas directamente en contra del proceso de paz sobre el que están trabajando en cooperación Trump y el Presidente de Rusia, Vladimir Putin. El domingo 23, el New York Times se regodea de que, “ahora, el señor Trump va a tener que enfrentar pronto una decisión que quería evitar: vetar el proyecto de ley, una movida que atizaría combustible en las acusaciones de que él está cumpliendo órdenes del Presidente Vladimir V. Putin de Rusia, o firmar una legislación que impone sanciones a las cuales se opone su gobierno”. El senador demócrata macarthista Ben Cardin salió con la mentira de que “Un Congreso casi totalmente unido está preparado para enviarle un mensaje claro al Presidente Putin a nombre de la población estadounidense y de nuestros aliados”.

Tanto la población estadounidense como nuestros aliados europeos no británicos se oponen a las sanciones. De inmediato, la Comisión Europea publicó un comunicado reflejando la oposición, en particular, de Alemania. “Nos preocupa que las medidas discutidas en el Congreso estadounidense pudieran tener consecuencias no intencionales, no solo en lo que se refiere a la unidad del G-7 y la región trasatlántica, sino también sobre la economía y los intereses de seguridad energética de la UE” dice. “El impacto podría ampliarse y volverse indiscriminado, en especial en lo que tiene que ver con los esfuerzos de diversificación de fuentes energéticas” agrega la declaración. Argumenta que las sanciones son más efectivas cuando se coordinan pero que las medidas unilaterales reducen su efectividad.

La secretaria de prensa de la Presidencia, Sarah Sanders, indicó el domingo que muy probablemente el Presidente va a firmar el proyecto de ley, aunque esto está por verse. El proyecto de ley recientemente negociado, le permite al Congreso bloquear cualquier decisión del Presidente para levantar las sanciones, en un período de 30 días, siempre y cuando lo haya hecho el Senado primero, aunque retira la prohibición de que las compañías petroleras realicen negocios con Rusia y demora algunas de las sanciones.