¡Es Narcotráfico S.A. de Gran Bretaña, estúpido!

25 de agosto de 2017

25 de agosto de 2017 — Varios medios informativos que no se cuentan entre los llamados “medios tradicionales” han empezado a destacar que “el gran elefante en el cuarto” en la discusión de cómo hacerle frente al terrorismo del Talibán y a Afganistán, son las drogas. Pero ninguno, aparte de LaRouche PAC, ha tenido el coraje de establecer quien puso al elefante en el cuarto, y cómo deshacerse de él (Ver: http://www.youtube.com/watch?v=Hgpg7zInvZ0). Quienes controlan Narcotráfico S.A. son los bancos quebrados trasatlánticos del imperio británico, al igual que todo el narcotráfico internacional, incluyendo al asociado al terrorismo. ¿Quieren acabar con las drogas y el terrorismo? ¿Quieren ganar la erróneamente llamada “guerra afgana”? Empecemos con usar la Glass-Steagall para enterrar el aparato financiero de Wall Street y la City de Londres, y después trabajemos estrechamente con Rusia y China para acabar con todas las redes narcoterroristas, y construir el Puente Terrestre Mundial.

El 24 de agosto Asian Pacific Post informó sobre los comentarios recientes en Kabul, Afganistán, de William Brownfield, subsecretario sobre Drogas y Orden Público del Departamento de Estado: “Yo siento bastante firmemente que ellos [el Talibán] están procesando toda la cosecha de amapola. Todo lo que ellos cosechan se procesa diligentemente dentro del país. Reciben más ingresos si ellos la procesan antes de que salga del país. Obviamente estamos hablando de cantidades aproximadas pero el tráfico de drogas representa miles de millones de dólares al año de los cuales el Talibán se está quedando con un porcentaje sustancial”.

El mismo artículo cita una fuente de alto nivel occidental quien dijo que la provincia sureña afgana de Helmand es una “gran fábrica de drogas. Helmand significa absolutamente, drogas, amapola y Talibán. La mayor parte de su financiamiento proviene de la amapola, los laboratorios de morfina y laboratorios de heroína. Por supuesto, ellos tienen sus propios laboratorios”. Sin embargo, lo que no mencionó este funcionario, es que la provincia de Helmand ha estado desde hace años bajo control de los británicos, como parte del despliegue de la OTAN en Afganistán.

De manera similar, un artículo en theamericanconservative.com del 24 de agosto, la página del agente especial retirado de la DEA, Jeffrey James Higgins, destaca correctamente el papel central de las drogas en Afganistán, aunque también se queda corto de señalar con el dedo a los británicos y los bancos. “En Afganistán, la guerra más prolongada en la historia de Estados Unidos, no se puede ganar sin confrontar el narcoterrorismo... Afganistán abastece ahora más del 75% de la heroína a nivel internacional... Afganistán sirve como un polo fundamental en donde los grupos de traficantes de drogas más grandes del mundo apoyan directamente al terrorismo islámico. Sin confrontar estas oscuras verdades, no se van a cumplir ninguna de las promesas de victoria de Trump”.

Asimismo, TheDuran informa el 23 de agosto que la supuesta mente maestra del reciente ataque terrorista en Barcelona “era un narcotraficante convicto” y parte de este hecho para argumentar que “el elefante en el cuarto son las drogas y el hecho de que la mayoría de los terroristas suicidas están drogados, tanto antes como al momento de cometer sus atrocidades... el terrorismo es un problema de drogas no un problema religioso”. El artículo establece que hay “vínculos peligrosos entre el narcotráfico ilegal internacional y el terrorismo mortal” pero ni siquiera se aproxima a explicar que esas relaciones a nivel de calle es producto de una coordinación centralizada de alto nivel, tanto del narcotráfico como del terrorismo, a través del aparato de Narcotráfico S.A. de los británicos.