“¿Todos ustedes trabajan para RT?”, espetó la vocera del Departamento de Estado Heather Nauert a los corresponsales de la fuente

9 de septiembre de 2017

8 de septiembre de 2017 — La generalmente controlada (y controladora) vocera del Departamento de Estado, Heather Nauert, perdió la compostura el jueves 7 durante el informe diario a la prensa en el Departamento de Estado. Un periodista de CCTV había tratado de empezar a hacer una pregunta sobre las intrusiones en la Misión Comercial Rusa y otras instalaciones de la embajada Rusa en Estados Unidos, a quienes les pidieron que las desalojaran. Cuando Nauert intentó sacarle la vuelta a la pregunta, el corresponsal de EIR, Bill Jones, intervino. “¿Pero, es ese un protocolo diplomático normal?”, preguntó Jones. “Ustedes le dijeron a los funcionarios rusos que salieran del país, y normalmente ellos empacan sus cosas, quizás destruyan papeles delicados, esto es el procedimiento estándar, y luego ellos abandonan las instalaciones. Normalmente no entra el FBI a empujones a las instalaciones buscando quien sabe qué cosa”.

Nauert le pidió a Jones que se identificara, lo cual hizo Jones, quien le volvió a preguntar si ese es el protocolo diplomático estándar, y agregó que el Presidente Putin ya ha dicho que va a introducir una demanda judicial sobre el asunto. Nauert trató de caracterizar la intrusión a las instalaciones rusas como un simple “entrada por salida”. Luego, uno de sus asistentes trató de ayudarla y ofreció la información de que no fue el FBI el que entró, sino que fueron agentes del Servicio de Seguridad Diplomática los que entraron al edificio.

Pero ya el tema había quedado encendido y no se pudo apagar. Varios otros periodistas, entre ellos los corresponsales de los servicios noticiosos, pidieron una respuesta concreta a la pregunta de Jones. El corresponsal de AP, Matt Lee, preguntó si los rusos habían saqueado las instalaciones estadounidenses cuando le pidieron a los diplomáticos de EU que salieran del país. Aquí una angustiada Nauert no alcanzó a decir nada más que preguntarle a los periodistas: “¿Ahora todos ustedes trabajan para RT?”, a lo cual respondieron los periodistas con un gruñido colectivo. Luego consiguió recuperar la compostura y se quejó de que ella solo tenía cuatro meses trabajando en el Departamento de Estado y que no conocía todos los detalles del protocolo. Pero ya el comentario de que “todos ustedes trabajan para RT” estaba circulando por todos lados en varios artículos sobre el incidente, donde destaca el que publicó el Washington Examiner.