Crece en Australia el “Espíritu de la Nueva Ruta de la Seda”

12 de octubre de 2017

10 de octubre de 2017 — Australia debe ver hacia la Iniciativa de La Franja y la Ruta, que inició China, que es en donde está el futuro, han declarado en las semanas recientes varias personalidades importantes del Partido Laborista de Australia.

“Podíamos ver el futuro. Si no somos parte de esa dinámica, nos vamos a quedar atrás”, dijo el ex ministro de Relaciones Exteriores, Gareth Evans, del Partido Laborista, refiriéndose a la Franja y la Ruta en ocasión del lanzamiento de su nuevo libro, “Incorrigible Optimist” (Optimista incorregible), en el Club Nacional de Prensa, en Camberra, Australia, el 4 de octubre. China se está convirtiendo en la economía #1 en el mundo, y ha sido un motor económico “enorme, enorme, enorme” en el mundo, informó Xinhua.

Unos días antes, al exponer el nuevo enfoque que adoptaría para Asia un gobierno laborista, Chris Bowen, el que sería el secretario del Tesoro laborista, le dijo a la Sociedad Asia el 29 de septiembre que la Iniciativa de la Franja y la Ruta (IFR) tendrá “profundas ramificaciones en los años venideros”. Aunque no entró a hablar de lleno de la IFR, Bowen sí dijo que los laboristas “asumirán el cargo si ganamos las elecciones con una mente abierta pensando en la mejor manera en que Australia y China pueden colaborar mejor en la Iniciativa de la Franja y la Ruta”. El Partido Laborista, añadió, “examinaría las propuestas caso por caso, entre otras, considerar cómo la Northern Australia Infrastructure Facility (Comisión de Infraestructura de Australia Norte) y la Iniciativa de la Franja y la Ruta pueden complementarse de la mejor manera”.

En una conferencia de prensa para los medios de comunicación chino-australianos, Luke Foley, líder de la oposición laborista en el estado de Nueva Gales del Sur, declaró que no incorporarse a la IFR es un “suicidio económico”, informó el 27 de septiembre el periódico Australian. Australia debe unirse a la IFR, como hizo Nueva Zelanda, afirmó.

Esta discusión tiene completamente furioso al principal enemigo de China en Australia, Peter Jennings. ¡Jennings estaba indignado ante el hecho de que Bowen hubiera hablado sobre política en Asia sin hacer referencia a los misiles, las amenazas nucleares, Corea del Norte y el Mar de China Meridional! Jennings dijo que habrían consecuencias negativas indeterminadas “si nos convertimos en socios” de la IFR, y que el discurso programático de los laboristas es “ingenuo” y “estrafalario” porque solo toma en consideración las oportunidades económicas y no las desventajas estratégicas.