Asesor económico de Trump advierte sobre la amenaza de los derivados y del Brexit. Esto pide a gritos la Glass-Steagall

17 de octubre de 2017

17 de octubre de 2017 — En su intervención en la reunión del “Grupo de los 30” grupos consultivos sobre la banca, que se llevó a cabo después de las reuniones anuales del FMI y del Banco Mundial en Washington, DC, el jefe de asesores económicos de Trump, Gary Cohn, hizo algunas advertencias sobre los mercados de derivados y las instituciones financieras demasiado grandes para quebrar, según informó el Financial Times de Londres. Cohn dijo, tal y como lo había hecho también el Departamento del Tesoro de EU en su informe reciente, que las cámaras de compensación que se suponía iban a reducir los riesgos de contrapartida, en los cientos de billones de apuestas con derivados no regulados, se han convertido en vez de esto, en concentradoras de riesgos sistémicos.

Una de las cosas que Cohn puso de relieve, según el Financial Times, fue que “el sistema regulatorio posterior a la crisis [de 2007-2008] está fomentando el aumento en la complejidad y el crecimiento de las enormes firmas financieras, haciendo a un lado las lecciones del derrumbe”. Subrayó que las regulaciones promulgadas después del crac del 2008, entre ellas la Ley Dodd-Frank en Estados Unidos, que se suponía iban a acabar con la amenaza de los bancos “demasiado grandes para quebrar”, estaban en realidad “encabezando la consolidación de más actividad en un puñado de compañías enormes”. Calificó esto de “efectos perversos”, entre los cuales se cuenta la incapacidad de ningún banco nuevo para poder entrar en el sistema.

Aunque estas afirmaciones sobre el problema claramente piden a gritos la solución conocida, el restablecimiento de la Ley Glass-Steagall para dividir los megabancos de Wall Street, Cohn no propuso esto, sino que argumentó que la eliminación por parte del Tesoro, de algunas regulaciones sobre Wall Street, le permitiría a algunos bancos más nuevos y más pequeños poder establecerse.

Cohn advirtió en particular sobre el aumento en la actividad con derivados, que se está realizando a través de las cámaras de compensación, “algo que ha empezado a resonar como un riesgo sistémico importante”. Las cámaras de compensación se establecieron en asociación con los grandes bancos, después del crac del 2008, para asegurar a los especuladores con derivados, en contra de pérdidas provocadas por quiebras de sus contrapartes al otro lado de la apuesta, o en contra de las singularidades dramáticas sobre las cuales se estuvieran haciendo apuestas en las tasas de cambio, tasas de interés, etc. Las cámaras de compensación, que operan principalmente desde Londres, en donde se originan entre el 40 y 50 % de todos los contratos con derivados, no están capitalizadas adecuadamente, porque se supone que “descuentan”de las apuestas con derivados en una crisis, reduciendo lo que se tiene que garantizar, cuando lo más probable es que precisamente esto no sea posible en esa coyuntura.

Dado que los mercados de derivados de más de $600 billones son obviamente sistémicos, la docena o más de grandes cámaras de compensación son igual de sistémicas, pero están muy poco capitalizadas, y en vez de acabar con los riesgos, los están concentrando. Cohn señaló que el informe del Tesoro de EU, dice que el “Brexit” del Reino Unido plantea la urgencia de esto.

The Economist del 12 de octubre dice, en un artículo titulado “Brexit le va a dar a los mercados con derivados un dolor de cabeza terrible”, dice que las cámaras de compensación son un gran centro de ganancias para los bancos de la City de Londres. “LCH, una cámara de compensación en Londres, compensa más del 50% de los swaps en tasas de interés [con mucho el derivado más común] en todo tipo de monedas; las cámaras de Londres compensan el 75% de los swaps en euros y el 97% de los denominados en dólares”. Hasta el presidente del Banco de Inglaterra, Mark Carney, ha reconocido que esas cámaras compensatorias pudieran volverse “inválidas legalmente” en un Brexit desordenado. Decir que esto causaría un caos financiero, sería una de las más grandes subestimaciones.

El Financial Times cita a Gary Cohn: “ ‘No entendemos la magnitud de continuamente estar metiéndole cosas a las cámaras de compensaciones sin que la cámara de compensación tenga las barreras protectoras’, argumentó Cohn. ‘En la medida en que tenemos menos transparencia y en la medida en que existen menos activos líquidos en la cámara de compensación, a mí me empieza a resonar como que tenemos un nuevo problema sistémico’ ”.