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Hoy comienza el Congreso Nacional del PCC, luego Trump viaja a China. El nuevo paradigma es posible y urgentemente necesario

19 de octubre de 2017
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Xi Jinping presenta un informe al 19no Congreso Nacional del Partido Comunista de China (PCC) a nombre del 18vo Comité Central del PCC, en el Gran Salón del Pueblo, en Pekín, capital de China, el 18 de octubre de 2017. (Xinhua/Lan Hongguang)

18 de octubre de 2017 — Hace cinco años que Ji Xinping fue nombrado presidente del Partido Comunista de China (PCC) y Presidente de China, en el anterior Congreso Nacional del PCC de 2012. La transformación que ha ocurrido en ese breve período de tiempo, no solo dentro de China, sino internacionalmente a raíz de la Iniciativa de la Franja y la Ruta, es de naturaleza histórica mundial, e impresionante. El Nuevo paradigma que han planteado Lyndon LaRouche y Helga durante los últimos 50 años —por un mundo libre de guerras y libre de pobreza, donde todo ciudadano del mundo pueda participar en la creación de su futuro y el de la humanidad en su conjunto— ese Nuevo Paradigma se vive en China ahora y se viene difundiendo por todo el mundo a través de la Nueva Ruta de la Seda.

El vocero del Congreso del PCC, Tuo Zhen, informó ayer en rueda de prensa que la Iniciativa de la Franja y la Ruta se ha incorporado a varios documentos de la ONU, y que “entre 2013 y 2016, las compañías chinas han invertido unos $560 mil millones de dólares en el exterior, han pagado más de $100 mil millones de dólares en impuestos diversos a los países anfitriones, y han creado millones de empleos para las comunidades locales”. Dijo que las inversiones han ayudado a los países receptores a “transformar sus recursos y su fuerza laboral para el desarrollo”, y que “China ha realizado asociaciones de varias formas con unos 100 países, regiones y organizaciones regionales. El círculo de amigos de China se amplía día con día”.

El Presidente Trump se considera entre ese ampliado círculo de amigos, pero es urgente que aproveche la oportunidad de su visita a China dentro de dos semanas, para integrar de lleno a la economía estadounidense a la Franja y la Ruta, para que la industria de Estados Unidos participe y se beneficie de los inmensos proyectos de desarrollo en todo el mundo, y para que las enormes tenencias chinas de deuda estadounidense puedan utilizarse para participar como crédito para la reconstrucción de la grandeza industrial y científica estadounidense de antaño. El concepto de LaRouche para un banco nacional hamiltoniano para el desarrollo, una de sus Cuatro Leyes, ha sido recibido con entusiasmo por destacados economistas chinos y japoneses en discusiones con EIR, como el medio para colocar sus enormes reservas de deuda de Estados Unidos en inversiones útiles y productivas, y volver a hacer a Estados Unidos de nuevo socio en el desarrollo mundial como lo fue en la era de Franklin Roosevelt y de John F. Kennedy.

Los amos de Londres y Wall Street, que tratan de preservar sus tenencias de derivados financieros en bancarrota, están frenéticos por detener al Presidente Trump e impedir que se una al Nuevo Paradigma. En los últimos días, la BBC de Londres, el semanario The Economist de la City de Londres, el diario Wall Street Journal y el Washington Post, han publicado todos unas diatribas descabelladas en contra de Xi Jinping (donde lo tildan del nuevo Mao, de dictador, del nuevo Stalin, del Gran Inquisidor, etc.) para envenenar la visita del Presidente a China. Pero del mismo modo que con la histeria del Rusiagate, la población estadounidense ya no se deja engañar tan fácilmente.

En una conferencia telefónica de Helga Zepp-LaRouche con sus asociados este martes 17, señaló lo siguiente con relación a este momento expectante de la historia:

“Estamos abriendo camino en muchos niveles. Puede ser que no haya mucho alboroto, pero puedo ver el avance en muchos niveles, en los que la gente si reconoce nuestra autoridad en haber desarrollado esta visión, y están dispuestos a encontrar ideas más serias, en especial que la gente entiende que Lyn fue el pronosticador que predijo todas estas cosas, empezando con su reconocimiento en 1971 de lo que significó que Nixon hubiese tumbado al sistema de Bretton Woods, en especial que Lyn fue prácticamente la única persona que identificó que la Unión Soviética no sobreviviría sus políticas en 1984; su prognosis sobre la unificación alemana en 1988, su predicción en 2007 del derrumbe del sistema financiero mundial. Creo que la gente tiene que cerrar filas realmente en términos de quienes somos, en términos de representar la teoría económica y el pensamiento de Lyn. Yo creo que la gente es ahora más capaz de encontrar estos conceptos más profundos inherentes a la capacidad de Lyn para hacer este tipo de análisis correctos.

“Así que, estoy optimista fundamentalmente de que podemos ganar esta batalla en el corto plazo. Así que debemos de estar apropiadamente felices y motivados para convencer a la gente a que se suba al tren, y que se una era completamente nueva de la civilización, para captar de algún modo la imaginación de la gente, con la música clásica, con un mundo sin pobreza, un mundo unido en torno a un concepto de humanidad. Yo creo que lo podemos comunicar y hacer que la gente se una en grandes cantidades”.