Nuevas municiones en contra del intento de golpe de estado de Mueller y Comey

19 de octubre de 2017

18 de octubre de 2017 — En las últimas 24 horas han ocurrido varios acontecimientos que aportan nuevas municiones para parar el intento de golpe de Estado criminal de Robert Mueller y su equipo en contra del presidente Trump.

La negativa de la firma Fusion GPS a responder a los citatorios de la Comisión de Inteligencia de la Cámara de Representantes que preside el representante Kevin Nunes, provocó que el Wall Street Journal escribiera una editorial para señalar que su razonamiento es igual de absurdo como ilegal. Los abogados de Fusion GPS escribieron que los citatorios “violan los derechos de nuestros clientes y los de sus clientes bajo la Primera Enmienda y provocaría escalofríos a cualquier estadounidense que quisiera ser candidato a un puesto público... que realizara una investigación confidencial sobre la oposición en una elección”.

“¿Hola?” escribe el Journal. “La Primera Enmienda no protege los intentos de gobiernos o agentes extranjeros de influenciar las elecciones estadounidenses”. Aunque el Journal trata de que Rusia se mantenga en el foco como el “gobierno extranjero” en cuestión, es obvio para todos que el expediente de Christopher Steele es una fabricación totalmente británica, ya sea que Steele haya tenido o no algunos amigos rusos que cooperaron en el fraude. El Journal hace un llamado para que la Cámara de Representantes vote para declararlos en desacato al Congreso.

Mientras tanto, la organización Judicial Watch informó que el FBI va a publicar 30 páginas de documentos relacionados a la reunión en la pista entre el ex presidente Bill Clinton y la ex procuradora general Loretta Lynch en el 2016; documentos que fueron solicitados hace más de un año y que el FBI no quiso responder en ese tiempo. Los documentos no se van a dar a conocer sino hasta finales de noviembre.

Y hay más: el FBI subió un documento el 16 de octubre en donde se muestra que el director despedido del FBI, James Comey, en realidad había redactado el anuncio de que no presentaría cargos contra Hillary Clinton sobre sus correos electrónicos dos meses antes de que diera a conocer esta posición el 5 de julio del 2016. Eso fue antes de que ni siquiera interrogara a Hillary Clinton y otros en medio del caso del uso indebido de documentos secretos. La reunión sospechosa de Bill Clinton con Lynch, en una pista de aterrizaje, también sucedió en esas mismas fechas, 27 de junio.

Hasta CNN tuvo que admitirlo en su reseña: “El que se hubiera dado a conocer la confirmación de que el discurso controvertido de Comey fue redactado meses antes de que se diera a conocer le echará combustible al fuego de sus críticos, que cuestionan si pudo haber tenido motivos políticos en su proceder hacia Clinton durante la campaña”. Por supuesto, también repasa sus prejuicios en contra de Trump.

La red se cierra en torno a los conspiradores del golpe.