Cómo hicieron las instituciones del Nuevo Trato de Franklin Roosevelt para lograr la recuperación luego de un desastre

20 de octubre de 2017

19 de octubre de 2017 — En 1936, un enorme tornado golpeó el poblado de Tupelo, Misisipi, el Domingo de Ramos, con una intensidad de 5, el nivel más alto en la Escala de Fujita. En las secuelas del tornado, fueron arrasadas 48 cuadras de la ciudad, murieron 233 personas, y más de 1,000 personas fueron heridas. Todavía hoy sigue siendo el cuarto tornado más letal en la historia de Estados Unidos.

Dos años antes de eso, hubo bailes en las calles, dado que Tupelo se convirtió con orgullo en la primera comunidad en recibir energía eléctrica de parte de la Comisión del Valle del Tennessee (TVA, en sus siglas en inglés). Como lo informó el blog Salon el martes 17, el Presidente Franklin Roosevelt puso en marcha todas las herramientas disponibles para restaurar al pueblo arrasado por el tornado. Dos horas luego de que el tornado golpeó Tupelo, equipos de la TVA colocaron cables temporales para llevar electricidad a lugares fundamentales en donde se estaba dando tratamiento a los heridos. Para media noche, se activaron líneas telefónicas para hacer llamadas de larga distancia. Personal del Cuerpo Civil de Conservación rescató a las personas heridas en casas derrumbadas por el tornado, “salvando un sinnúmero de vidas”", ayudaron a apagar incendios y ayudaron “luego a cavar cientos de tumbas”.

Roosevelt le ordenó a la Agencia de Reasentamientos de EU que comenzara a limpiar las zonas para construir nuevas viviendas, y la Administración para el Progreso de Obras (WPA) emitió un subsidio especial de $1 millón de dólares como ayuda. El Presidente puso todo el poder y los recursos del gobierno federal para lograr la recuperación de esta pequeña comunidad rural.

Aunque el articulo publicado en Salon propone que se utilice el evento de este tornado como una analogía histórica para mostrar supuestamente que mal trabajo ha hecho el Presidente Trump ante la reciente avalancha de desastres, lo que tenemos que aprender es que cuando una sociedad está organizada para construir y renovar la infraestructura, y define como prioridad el bienestar de sus ciudadanos, puede abordar de forma eficaz y con rapidez las emergencias, o los desastres naturales.