Compañías estadounidenses podrían ganar mucho con los proyectos de la Franja y la Ruta, dice la Fundación Heritage

26 de octubre de 2017

25 de octubre de 2017 — Parece que la conservadora de hueso colorado Fundación Heritage, ha enfrentado el hecho de que ni China ni la Iniciativa de la Franja y la Ruta (IFR) van a desaparecer, así que está proponiendo que Estados Unidos se incorpore, al menos parcialmente. La Fundación Heritage es partidaria de la libre empresa, el libre comercio, límites a los gastos en el presupuesto, misiles de defensa, un presupuesto equilibrado y límites a las inmigraciones, entre otros temas candentes conservadores. Pero este artículo de Luke Coffey se aparta de las nimiedades ideológicas de la Fundación Heritage y lo hace a pocos días de la visita del presidente Trump a China.

En cuanto a los aspectos marítimos de la Franja y la Ruta, el autor advierte que hay “casos preocupantes de que China se inyecte en las economías y la política locales de una forma no saludable, como está sucediendo en África”.

“Sin embargo”, agrega, “el componente terrestre de la IFR que atraviesa Asia Central es diferente en un par de formas”. Primero, “China tiene una historia de comercio y actividad económica en la región que data desde la milenaria Ruta de la Seda”. Segundo,“muchos de los países en Asia Central enfrentan desafíos económicos y necesitan mejorar su infraestructura”. Además, “las inversiones chinas en la infraestructura local no solo son bienvenidas; con frecuencia son necesarias. Esta es la razón de por qué Estados Unidos debe ver la IFR de China en Asia Central con mente abierta”.

Coffey describe las inversiones de China en Kazajstán, país en el que se enfoca, como “legítimas, transparentes y dentro del Estado de derecho”. Estados Unidos, propone el autor, “debe reconocer que la IFR podría representar oportunidades” ya que las compañías estadounidenses “podrían estar en posición de ganar mucho también con los proyectos de la IFR”.

“Los formuladores de políticas de EU todavía están tratando de ponerse al día con lo que significa la IFR para los intereses estadounidenses en Asia Central”, dice Coffey. “Esperemos que esto cambie... No se debe considerar a la IFR como un juego de suma cero... EU necesita tener un enfoque pragmático hacia la IFR”.