La junta editorial del Wall Street Journal pide la renuncia de Mueller

27 de octubre de 2017

27 de octubre de 2017 — En las últimas 24 horas han ocurrido acontecimientos a un ritmo acelerado en el intento de golpe que zozobra. El miércoles 25 en la tarde, la Junta Editorial del Wall Street Journal dio a conocer una declaración en donde piden que renuncie el fiscal especial Robert Mueller debido a un conflicto de intereses. El editorial se titula “Demócratas, rusos y el FBI”.

Los editores del Journal razonan, correctamente, que ahora que se sabe el papel que tuvo la campaña de Clinton y el Comité Nacional Demócrata (CND) en el financiamiento del expediente fraudulento del agente británico Christopher Steele, se tiene que voltear el foco hacia el FBI y la posible colusión del gobierno de Obama con la campaña de Clinton y Steele. Los editores del Journal comentan, correctamente, que ¿cómo puede ser que Mueller investigue de manera plausible al FBI, sin la apariencia de un conflicto, cuando el fungió como director de la agencia del 2001 al 2013. Lo que está detrás de esta pregunta, es que es bien sabido que Mueller personalmente tiene una política de nunca aceptar críticas al Buró o al Departamento de Justicia, y ha afirmado esto repetidamente en varios encuentros con abogados defensores. Mueller también tiene un conflicto de interés obvio, en su capacidad de investigar a James Comey, quien probablemente era su testigo clave en la construcción de su caso de obstrucción en contra de Trump, cuando Comey ahora va a salir metido hasta el cuello como uno de los objetivos a investigar por sus actividades con Clinton y Steele.

El periódico Washington Examiner publicó también un artículo el miércoles 25 en donde apunta al mismo objetivo a investigarse: el FBI. El autor Byron York, hace referencia a las preocupaciones del senador Chuck Grassley sobre este particular: “La idea de que el FBI y los asociados a la campaña de Clinton le hayan pagado al señor Steele, para que investigara al candidato republicano a la Presidencia, al inicio de las elecciones, plantea más interrogantes sobre la independencia del FBI de la política, así como también sobre el empleo de las agencias de inteligencia y las agencias encargadas de aplicar la ley con fines políticos por parte del gobierno de Obama”. Hasta ahora el FBI ha bloqueado las solicitudes de información, tanto a Grassley como a la Comisión de Inteligencia de la Cámara de Representantes, sobre lo que el FBI hizo con el expediente Steele, cómo lo ha usado, cuándo y cómo lo obtuvieron, y el por qué el FBI estaba dispuesto a pagarle a Steele para que continuara su trabajo, conforme a un contrato que nunca se concretó.

El jueves 26, el presidente de la Cámara de Representantes, Paul Ryan, intervino personalmente con el FBI y el Departamento de Justicia para ponerle fin al obstruccionismo. Ryan anunció que el FBI le dijo que iban a entregar los documentos de respuesta a todas las preguntas previas que les presentó el Congreso, a principios de la próxima semana.

En el caso del Tribunal Federal, entre la Comisión de Inteligencia de la Cámara de Representantes y la empresa Fusion GPS, el Tribunal le pidió a las partes que llegaran a un acuerdo para el jueves 26, antes de las 6 de la tarde. No hubo ninguna anotación en el registro público del Tribunal que indique el estatus de estas negociaciones, al momento de escribir esta nota, pasadas las 6 de la tarde.