Cataluña declara su independencia de España; Londres lo festeja

30 de octubre de 2017

28 de octubre de 2017 — Hoy se inició la siguiente fase del manual de las revoluciones de color, del agente de la inteligencia británica Gene Sharp, en su operación en la región de Cataluña, España —y de hecho para toda Europa— con el anuncio del parlamento catalán de que han declarado su “independencia” formal de España. El voto en el parlamento catalán fue de 70 a favor y 10 en contra, pero 55 se abstuvieron o boicotearon la votación.

Como se esperaba, el Senado español respondió a las pocas horas, con la aprobación a la solicitud del gobierno de Rajoy para aplicar a Cataluña el artículo 155 de la Constitución de España. Luego, Rajoy anunció que el gobierno disolvería el gobierno catalán, suspendiendo a su presidente, ministros y al parlamento; el gobierno nacional asume el control de la policía regional, llama a los diplomáticos catalanes a que regresen, y convoca a nuevas elecciones para fines de diciembre a fin de elegir un nuevo parlamento regional.

Con esto queda listo el escenario para intensificar las manifestaciones de protesta y de violencia, exactamente como lo prescribe el manual de Sharp para las revoluciones de color. Los lectores de EIR recordarán que Sharp es un veterano de un programa de doctorado y “estudios avanzados en la Universidad de Oxford, en Inglaterra, y con 30 años en el Centro para Asuntos Internacionales de Harvard. Del manual de Sharp de 1993, De la dictadura a la democracia: un marco conceptual para la liberación, viene la idea de organizar revueltas y agitaciones en torno a un color simbólico, y técnicas de programación neurolingüísticas y de propaganda como las que se utilizaron en Ucrania en la Revolución Naranja de 2004ion y en el golpe fascista, y en prácticamente todas las revoluciones de color ejecutadas en todo el planeta antes y después.

Ese mismo libro de Sharp es también la biblia del movimiento separatista catalán. Se tradujo al catalán y se puede conseguir gratis en el portal electrónico de la Generalitat, el propio gobierno catalán. Uno de los principales partidos en ese parlamento, el líder de las manifestaciones callejeras por la independencia, es el grupo ANC (Asamblea Nacional Catalana). Liz Castro, el secretario general de la ANC hasta enero de 2017 (cuando renunció para “regresar a las bases” para servir mejor a la causa separatista), es una experta en programación de computadoras, nacida en Estados Unidos, y seguidora de Sharp. En agosto de 2017, escribió en El Mon:

“Gene Sharp explica que la obediencia es la fuente del poder político. Los que mandan dependen de la voluntad, las decisiones y el apoyo de la gente. Si la gente se niega a cooperar, un líder, por muy fuerte que sea, no puede continuar”. En ese mismo artículo, Castro elogia también el trabajo de un individuo muy cercano a Sharp, el coronel (ret.) del ejército de EU, Robert Helvey. De manera similar, el miembro del secretariado de la ANC, Quim Torra, escribió en 2016 en el portal de Ara: “Tenemos que ir a escenarios ganhianos de no cooperación. El esquema que explico lo ha teorizado el profesor Gene Sharp, máxima autoridad en acción política no violenta: primero protestas, luego no cooperas y, finalmente, suplantando unas instituciones por otras”

En respuesta a los acontecimientos en España, el Departamento de Estado de EU emitió una declaración oficial donde señala que “Cataluña es una parte integral de España, y Estados Unidos apoya las medidas constitucionales del gobierno español para mantener una España fuerte y unida”. Y el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk tuiteó: “Para la UE no cambia nada. España sigue siendo nuestro único interlocutor. Espero que el gobierno español favorezca la fuerza de los argumentos, no los argumentos de la fuerza”.

Pero la “esperanza” que manifiesta Tusk es menos que insignificante. Son los programas de la Unión Europea los que han llevado a España, como a muchos otros países de Europa, a una penuria económica que ha sido el caldo de cultivo para las revoluciones de color de Sharp. La única forma en que se puede evitar una escalada sangrienta en España en este momento, como lo explicó Helga Zepp-LaRouche en su videoconferencia del viernes 27, es que España se una plenamente a la Iniciativa de la Franja y la Ruta de China, y que integre a Cataluña a ese proceso.