El legendario almirante Othon de Brasil polemiza: mi encarcelamiento es un ataque al BRICS

31 de octubre de 2017

30 de octubre de 2017 — El almirante (ret.) Othon Luiz Pinheiro da Silva, conocido como “el padre del programa nuclear brasileño”, habló por primera vez desde que fue sentenciado, a sus 76 años de edad, a 43 años de cárcel bajo cargos inventados de corrupción, e identifica a sus enemigos como el “sistema internacional” enemigo de la nación.

A la pregunta del semanario brasileño CartaCapital, de “¿Quién estaba interesado en sentenciarlo a 43 años de cárcel?”, el almirante respondió:

“Sin duda alguna, era del interés del sistema internacional, preocupado por el fortalecimiento de uno de los países que componen el BRICS. Los brasileños supranacionales, muy probablemente, estaban muy contentos con mi juicio y el hecho de que me sacaran del cuadro. Yo considero brasileños supranacionales a aquellos que, a pesar de haber nacido en este bello país, quisieran ser ciudadanos de otros países, en particular de Estados Unidos. A ellos no les importan los grandes problemas y desafíos nacionales; no están preocupados con resolver los problemas y en algunas ocasiones, por razones de ganancias personales, no tienen ningún problema en empeorarlos”.

Esa parte clave de la entrevista, publicada el 21 de octubre, la están reproduciendo dirigentes nacionalistas prestantes por todo el país.

El almirante fue sentenciado a morir en la cárcel, el 4 de agosto del 2016, menos de dos meses antes de que el senado brasileño votara a favor de enjuiciar políticamente a la Presidente legítima de Brasil, Dilma Rousseff, como parte de la misma operación “Lava Jato” (“lavacarros”) dirigida por la City de Londres y Wall Street, operación que siguió explícitamente el modelo de la otra operación británica similar, “manos limpias” que destruyó el sistema político italiano, arrojando a Italia a las fauces de los lobos financieros.

En la entrevista, el almirante Othon se defiende hábilmente de las acusaciones ridículas de corrupción, que se basaron en chismes, tipo “yo escuché que decía”, que presentó en su contra otro acusado, por miedo a ir a la cárcel, a cambio de salvar su pellejo. Othon repasó la importancia de las décadas de trabajo científico e ingenieril en beneficio del país, coordinando “el programa de desarrollo tecnológico que garantizó para Brasil, con el esfuerzo nacional, el dominio de todos los aspectos estratégicos de la energía nuclear” en el transcurso de los cuales él estableció el programa de entrenamiento nuclear que le proporcionó a Brasil cientos de científicos e ingenieros nucleares.

Cuando lo encarcelaron a los 76 años de edad, estaba supervisando el establecimiento de un sistema de almacenaje nacional del combustible nuclear utilizado, altamente radioactivo, que él había diseñado; estaba participando en las investigaciones para identificar qué tipo de plantas nucleares nuevas “iba a tener que construir con seguridad Brasil” y, en los fines de semana y días festivos, trabajaba en el desarrollo de una familia de generadores de electricidad mediante una turbina hidráulica para flujos de agua muy reducidos.

El almirante respondió por escrito las preguntas de CartaCapital, poco antes de que el tribunal federal ordenara su liberación y lo cambiara por confinamiento domiciliario el 11 de octubre, debido a su delicado estado de salud y una operación reciente por cáncer en la piel.