Ex aliada de Clinton denuncia el fraude para ganar la postulación; ya nadie quiere a Hillary

4 de noviembre de 2017

4 de noviembre de 2017 — Donna Brazile, quien fue la presidente interina del Comité Nacional Demócrata (CND) de julio de 2016 a febrero de 2017, acaba de denunciar que el arreglo amañado del Comité Nacional Demócrata sobre el proceso de elección del candidato del partido a favor de Hillary Clinton y en contra de cualquier otro candidato, fue mucho peor de lo que se puso en evidencia con los correos electrónicos del Comité Nacional Demócrata y de John Podesta, publicados por Wikileaks. De hecho, la campaña de Clinton tuvo el control por completo de cada aspecto del supuestamente neutral CND, empezando desde agosto del 2015, casi un año antes de que Clinton resultase postulada como candidata del partido. Un fragmento de su libro de próxima aparición, lo publicó el periódico Politico el jueves 2 de noviembre, con el título “Los interiores de la toma del control del CND por parte de Hillary Clinton”.

Obama dejó al CND con una deuda de $24 millones de dólares después de su campaña electoral del 2012 y la deuda se estaba pagando demasiado lentamente. Bajo la presidencia de la predecesora de Brazile, Debbie Wasserman Schultz, el CND firmó un acuerdo secreto con la campaña de Clinton, en donde se especificaba que a cambio de darle dinero al CND, Hillary iba a controlar las finanzas y estrategias del partido y todo el dinero recabado. Su campaña tenía el derecho de vetar a quien fuese el director de comunicaciones del partido y también sería la que tomara las decisiones finales sobre todos los demás miembros del personal del CND. También se le exigía al CND que consultara con el equipo de campaña de Hillary, todo lo relacionado con cualquier otro personal necesario y sobre otros asuntos como equipos, presupuestos, información, análisis y correos.

Como se puede ver, el CND no era más que parte subordinada de la campaña de Clinton, mucho más de lo que indican los correos electrónicos filtrados. Además, la campaña estaba utilizando al CND como centro de coordinación de recaudación de fondos para evadir regulaciones de la Comisión Federal Electoral (FEC, en sus siglas en inglés). Bajo la ley de la FEC, un individuo puede contribuir un máximo de $2,700 dólares directamente a una campaña electoral, pero los límites son más altos en las contribuciones a las ramas estatales del partido y al comité nacional del partido. Los individuos que agotaban el máximo de su contribución de $2,700 podían firmar un cheque adicional por $353,400 para el Fondo Victoria de Hillary, lo que representaba $10,000 por cada uno de los 32 estados donde el partido tiene comités, más $33,400 para el CND. El dinero se depositaba primero en los estados pero después se lo chupaba el CND y después la campaña. Se dejaba menos de un 1% en los estados.