Carta abierta de Helga Zepp-LaRouche al Presidente Steinmeier de Alemania

8 de noviembre de 2017

7 de noviembre de 2017 — Helga Zepp-LaRouche escribió el 4 de noviembre una carta abierta dirigida al Presidente de Alemania, Frank-Walter Steinmeier, titulada “El número de refugiados en el mundo llegó a 66 millones: Nuestro planeta en los próximos 50 años”. La carta la motivó el discurso que dio Steinmeier dos días antes, en la Universidad de Dirección y Administración de Empresas de Singapur. En esa ocasión, él mencionó un ciclo de conferencias que están organizando seis universidades de Singapur, llamadas “Imaginando los próximos 50 años”, y luego hizo la siguiente observación: “Yo creo que ese es un enfoque audaz; y es algo que nosotros en Alemania debiéramos hacer más a menudo. Deberíamos ver a través de un telescopio hacia el futuro, en vez de ver solo el día siguiente, la siguiente hoja de balance financiero anual, o la próxima elección”.

La carta de Zepp-LaRouche está publicada en el sitio electrónico del partido político que ella preside en Alemania, el Movimiento de Derechos Civiles Solidaridad (Bürgerrechtsbewegung Solidarität, BüSo).

http://bueso.de/content/weltweite-fl%C3%BCchtlingszahl-jetzt-66-millionen-die-n%C3%A4chsten-50-jahre-unseres-planeten

Helga Zepp-LaRouche lo felicitó por esa parte del comentario de Steinmeier: “Escuchar de usted esas palabras es como un soplo de aire fresco, y solo podemos esperar que sea suficientemente fuerte como para llegar hasta las negociaciones por una coalición de gobierno en Berlín”.

“En vista de su discurso en Singapur, quiero enviarle el libro que mi esposo escribió en el 2004, Earth’s Next Fifty Years (Los próximos 50 años de la Tierra). En este libro, el anticipa todo el giro que vemos actualmente en la dinámica estratégica hacia Eurasia y define un nivel superior de pensamiento, en el cual es posible la cooperación pacífica de la humanidad. Este libro goza de gran popularidad en muchos países de Asia”.

Zepp-LaRouche informa en su carta sobre las cifras alarmantes que dio el 2 de noviembre el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, Filippo Grandi. Desde el 2009 hasta hoy, la cantidad de personas desplazadas se ha elevado desde 42 millones a casi 66 millones de personas. (https://reliefweb.int/report/world/statement-united-nations-security-council-filippo-grandi-united-nations-high)

La cuestión decisiva, escribe Zepp-LaRouche, es cómo encontrar una “solución humana al problema de los refugiados y establecer la paz”. Dirigiéndose a Steinmeier directamente, ella establece que eso es un desafío personal para él, “como ex ministro de Relaciones Exteriores y actual Presidente de un país importante”.

En la misma ocasión en Singapur, Steinmeier reconoció que “muchas personas miran a la Unión Europea o a Estados Unidos y comentan: ‘Bueno, esto no se ve muy armonioso’. Y mucha gente mira a China y ven que hay estabilidad y crecimiento económico, sin un movimiento hacia una mayor libertad política. Así que China plantea un desafío para Occidente, no solo un desafío económico y geopolítico, sino además un desafío ideológico”.

Esa parte sobre el desafío es cierta, pero no por las razones que creen generalmente en Occidente. De hecho, el modelo de desarrollo de China ha producido resultados asombrosos en todo el mundo, y es posible que los chinos sean “más libres políticamente de lo que son la mayoría de las personas en Occidente”, mientras que la Unión Europea se ha negado a examinar la razón por la cual se ha creado una falta de armonía tal.

El presidente del Parlamente Europeo, Antonio Tajani, declaró ante el Parlamento de Túnez, el 30 de octubre, que Europa debería invertir 40 mil millones de euros en África, en vez de 3,700 millones que están aprobados en el presupuesto de la Unión Europea, para poder iniciar una Plan Marshall efectivo. Zepp-LaRouche acogió con beneplácito esta iniciativa, pero advirtió que si un plan como ese solo se diseña para contrarrestar la influencia de China en África, estará condenado al fracaso, “porque el espíritu de la Nueva Ruta de la Seda es contagioso, mientras que seguir insistiendo en normas burocráticas que solo encubren las intenciones geopolíticas que las impulsan, no lo son”.

El desafío ideológico que implica China, continuó Helga Zepp-LaRouche, supone “reconocer que es posible que el énfasis en el bienestar general representa un valor tan alto como la libertad individual”, y que eso “no debe significar una contradicción si uno piensa como Federico Schiller, que la libertad reside en la necesidad”.

Zepp-LaRouche termina recomendándole a Frank-Walter Steinmeier, que acepte y acoja el ofrecimiento de cooperación de China en la Nueva Ruta de la Seda.

(http://www.bundespraesident.de/SharedDocs/Reden/EN/Frank-Walter-Steinmeier/Reden/2017/11/171102-Singapore-University.html)