Senador Grassley exige respuestas al FBI por la exoneración de Hillary Clinton en el escándalo de los correos electrónicos

9 de noviembre de 2017

8 de noviembre de 2017 — En carta enviada el lunes 6 de noviembre al director del FBI, Christopher Wray, el senador Chuck Grassley, presidente de la Comisión Judicial del Senado, exige una explicación y documentación sobre la “corrección del texto” del borrador de la declaración del entonces director James Comey del 2 de mayo del 2016, en donde inicialmente hacía la acusación de que “hay evidencia que apoya la conclusión de que la secretaria Clinton, y otros, utilizaron el servidor privado para correos electrónicos de una forma que fue gravemente negligente con respecto al manejo de material clasificado”. Negligencia grave es un delito federal, punible con prisión o multas cuantiosas.

Sin embargo, dos meses después, el 5 de julio en conferencia de prensa, Comey leyó una versión distinta en donde se eliminaba el cargo de negligencia grave, reemplazándolo con la fórmula “existe evidencia de que fueron extremadamente descuidados en su manejo de información muy delicada y altamente clasificada”.

Como lo señala el senador Grassley en su carta, en mayo del 2016, “el entonces director Comey y otros funcionarios del FBI creían que los hechos encajaban en la norma de negligencia grave, hasta las redacciones posteriores que se hicieron el día 10 de junio del 2016 o alrededor de ese día, sacando esas dos oraciones”. Le pide a Wray que responda “a más tardar para el 20 de noviembre” y que le entregue copias de archivo en su formato original, “incluyendo todos los metadatos que indican quién creo el borrador original, quien hizo las correcciones al borrador de la declaración y cuándo se hicieron esas correcciones”.

Además, afirma, “por favor proporcione todos los registros relacionados a las discusiones sobre los motivos por los que se hicieron las correcciones”. El noticiero de Fox informó el 6 de noviembre que según el agente del caso que revisó los correos electrónicos de Clinton, Comey había insistido a los investigadores que encontraran “intención”, para poder encausar. Pero “negligencia grave”, según los estatutos no requiere intención.

Según la edición del 6 de noviembre de The Hill, los memorándum muestran que, al menos tres agentes de alto nivel del FBI, estuvieron involucrados en ayudar a Comey a “modelar y corregir” la declaración, entre ellos el subdirector Andrew McCabe, el jefe del departamento jurídico James Baker y el jefe de personal Jim Rybicki. En cuanto al cambio en el uso del lenguaje, una de las fuentes le dijo a The Hill que “claramente había una diferencia de opinión en el término sacado directamente del estatuto”.

Debido a su papel en todo esto, McCabe está ahora en la tablita floja. Documentos del Departamento de Justicia obtenidos por la organización Judicial Watch, muestran que McCabe solo se recusó de participar en la investigación de los correos electrónicos de Clinton hasta el 1 de noviembre del 2016, una semana antes de las elecciones, y ocho días después de que se hicieron públicas las estrechas ligas entre su esposa, Jill McCabe (quien fue candidata al Senado del estado de Virginia en el 2015 con el respaldo de Clinton, en contra del titular senador Richard Blake, amigo de la EIR) y el aliado de Clinton, el gobernador de Virginia, Terry McAuliffe. McCauliffe canalizó $675,000 a su campaña a través de varios comités de acción política.

En un memo interno, el FBI se fue de bruces tratando de argumentar que McCabe no estuvo involucrado en la supervisión de la investigación de Clinton sino hasta que fue nombrado subdirector del FBI, en febrero del 2016, y que no había actuado indebidamente.

Sin embargo, McCabe o el FBI, nunca hicieron ninguna mención pública hasta que McCAbe tuvo que recusarse; pero según el portal electrónico Breitbart, parece que lo hizo bajo presiones, después de que se publicaron las revelaciones sobre los nexos de su esposa con los Clinton. El correo electrónico en donde anuncia su recusación tiene fecha del 1 de noviembre del 2016 y no se supo de su existencia sino hasta el viernes pasado, 3 de noviembre del 2017.

El presidente de Judicial Watch, Tom Fitton, señala que “el FBI está comprometido. El señor McCabe no debía ni siquiera haberse parado cerca de la investigación de Hillary Clinton. El hecho de que solo haya sentido que se tenía que recusar unos días antes de las elecciones, demuestra más fehacientemente que la investigación del FBI sobre los correos electrónicos fue una farsa... Hace mucho que el Departamento de Justicia debió haber reabierto la investigación sobre los correos electrónicos de Clinton” dijo.

La agencia Bloomberg informó que el presidente de la Comisión de Inteligencia de la Cámara de Representantes, Devin Nunes, amenazó con citar a comparecer a McCabe, a menos que acepte presentarse ante la comisión. Aparte del caso Clinton, la Comisión también quiere presionar a McCabe sobre su papel en las investigaciones del FBI al ex asesor de Seguridad Nacional, Michael Flynn.