El expediente marrullero de Steele bajo la lupa

11 de noviembre de 2017

11 de noviembre de 2017 — ¿Recuerdan la infame reunión de junio del año pasado en la Torre Trump, con la cual el nefasto Robert Mueller ha hecho tanta alharaca con sus filtraciones a la prensa, y en la cual ha gastado tantos recursos? Según los medios noticiosos, esa es la prueba definitiva, “el cuerpo del delito”, en donde Donald Trump, Jr., acepta tener una reunión con una abogada rusa para recibir información oficial del gobierno ruso sobre los “trapos sucios” de Hillary Clinton. Mueeller y sus secuaces de la prensa han venido hilando el cuento cada vez más. Bueno, pues ahora resulta que los autores de los puntos de discusión que llevó la abogada rusa para la reunión no provenían de ningún lado del gobierno ruso en absoluto. Resulta que los autores del temario de discusión fueron nada menos que la misma firma FusionGPS que pagó para la elaboración del expediente de Steele, a su vez, un producto pagado y comprado por la campaña de Clinton y el Comité Nacional Demócrata (CND). ¿Qué les parece? Esto ya lo han informado varios medios noticiosos de Estados Unidos y lo estuvieron destacando todo el día el jueves 10.

Entonces, ¿cómo es el cuento? Resulta que Donald Trump, Jr., recibió información sobre Hillary Clinton de una abogada rusa que sacó sus temas de discusión de una empresa que, para ese momento, estaba contratada por millones de dólares por la Clinton y el CND. ¿No les paree que esto huele muy mal, como lo señala el informe de EIR sobre Mueller? Ese señor todavía no ha hecho ninguna declaración pública al respecto.

Pero la periodista Kimberly Strassel del Wall Street Journal, por ejemplo, se lanzó contra la Clinton este jueves 9, por su colusión con CNN, a quienes le dijo la Clinton que el expediente de Steele dossier no había tenido ningún impacto en la elección misma, porque según ellos, el expediente “no salió sino hasta después de la elección”. Pero Strassel señala que el propio Steele, en una entrevista con la revista Mother Jones, dice que él le dio el expediente al FBI en julio de 2016, precisamente cuando el FBI comenzó su investigación de “contrainteligencia” a la campaña de Trump. Steele ha tenido que responder a preguntas en la demanda que tiene en los tribunales de Londres, y ahí confesó que había hablado con periodistas de Estados Unidos en septiembre de 2016, y Strassel destaca que precisamente a raíz de ello, es que el periodista Michael Isikoff, de Yahoo News, empezó la publicación del contenido del expediente marrullero antes de la elección, pero Isikoff dice que la “información” salió de fuentes del gobierno, y no del expía británico a sueldo de los demócratas. Luego la campaña de Clinton empezó a darle vuelo a esas “noticias”, que ellos sabían de donde venían porque ellos le pagaron al autor para que inventara el cuento, pero ellos dijeron que eran fuentes del gobierno y que Trump era un títere de Putin!

La Comisión de Inteligencia de la Cámara de Representantes está ahora buscando todas las solicitudes del FBI para obtener una autorización del tribunal especial FISA para espiar a la campaña de Trump, para determinar que tantas de esas solicitudes se respaldaron en el expediente marrullero pagado por la campaña de Clinton. El vocero de FusionGPS, Glenn Simpson, está programado para dar testimonio ante la Comisión de Inteligencia para el próximo miércoles. 15. Mientras tanto, Strassel concluye su artículo con la siguiente reflexión: “La idea de que se ha movilizado al gobierno federal y se ha nombrado a un fiscal especial; que se ha vigilado en secreto a ciudadanos estadounidenses y que se les sigue investigando, todo en base a un documento publicitario elaborado por una campaña política, es extraordinario realmente. En especial, dado que, hasta la fecha, nadie ha salido a presentar ni un ápice de evidencia para apoyar cualquiera de los alegatos del expediente... Así que, si señora Clinton, el expediente que usted pagó, se utilizó en las elecciones”.

Pero Mueller es un sicario judicial, y no está nada preocupado por “evidencias”. Como lo señala el informe especial de EIR, él va a cumplir su cometido, si se le deja. Y ahí está ya, amenazando con llevar a juicio a un congresista que no se ha tragado el cuento de la colusión rusa, el representante Dana Rohrabacher, republicano de California, a quien se le pretende investigar porque se reunió con el general (ret.) Michael Flynn en septiembre de 2016. Rohrabacher se ha vuelto un paria en el Congreso porque se ha rehusado a apoyar la campaña macarthista contra los rusos, y últimamente ha estado haciendo arreglos con Julian Assange para que éste haga público las pruebas que tiene de que los correos electrónicos del CND y de Podesta que publicó en su portal, le fueron filtrados por alguien dentro del propio CND, y no proviene de ningún hackeo ruso. Es patente que las amenazas contra Rohrabacher no son más que una respuesta hamponil por estas actividades.