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Dentro de 10,000 años, ¿seremos todavía bárbaros, o seremos humanos?

22 de noviembre de 2017
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Centro Internacional de Acción sobre Minasn en Alepo, Siria. 23 de diciembre de 2016. (Foto: Ministerio de Defensa de Rusia, mil.ru).

22 de noviembre de 2017 — Mientras que la City de Londres y Wall Street están ocupados en un esfuerzo de ultimo aliento para salvar su sistema financiero insalvable, con un plan de rescate interno del Banco Central Europeo (BCE) diseñado para apoderarse de todos los activos financieros para sí mismos (su anterior “prototipo Chipre” pero en grande), Rusia, China y sus naciones aliadas se empeñan en orquestar más bien un Gran Designio para el Medio Oriente y la estabilización y la paz del mundo, como lo sugiere lo que se podría denominar “el prototipo Siria”.

Nos referimos a las pláticas que se llevaron a cabo el 21 de noviembre en Sochi, Rusia, entre el Presidente de Siria, Bashar al-Assad, y el Presidente de Rusia, Vladimir Putin, junto con todo el alto mando militar de Rusia, en donde hablaron sobre su exitosa cooperación para sacar a Siria del abismo. Helga Zepp-LaRouche caracterizó de la siguiente manera el conmovedor intercambio: “Esta es una idea increíble, porque en dos años se transformó por completo una situación en la que no había esperanza alguna. Hubo un sufrimiento humano increíble, en la que el pueblo sirio se vio expuesto a un enorme calvario, pero salieron victoriosos”.

Si se puede lograr eso en Siria, un microcosmos de los peores horrores que ha creado el orden mundial moribundo de la geopolítica y del saqueo, entonces no hay ningún motivo por el cual no se pueda dar una media vuelta globalmente, para construir un Nuevo Paradigma en torno a la piedra angular de China, la Iniciativa de la Franja y la Ruta. Helga Zepp-LaRouche resumió la situación estratégica de la siguiente manera:

“La principal dinámica de cambio tiene que salir de Estados Unidos. El seguimiento a la visita de Trump a China es realmente lo que determinará la situación. Estamos en un momento singular de la historia de la humanidad, no solo de Estados Unidos. Esa noción es la que tenemos que transmitir a la gente.

Hay un enorme potencial. Se puede ver en la dinámica que se mostró entre Xi Jinping y Donald Trump, en su histórica reunión. Se puede ver en que ahora Panamá se une a China en la Iniciativa de la Franja y la Ruta, y que el Presidente de Panamá dice que es hacia allá a donde irá el resto de Iberoamérica. Se ve en el acercamiento entre Japón y China, en el proceso de Astana, dirigido por Putin, hacia la consolidación de la situación en Siria y más allá; y en el profundo cambio que está en marcha en África gracias a las inversiones de China allá.

“Todos estos elementos se mueven en una dirección muy positiva. Pero la Espada de Damocles, de un potencial derrumbe financiero, todavía pende sobre el mundo. El instrumento para mover a Estados Unidos en la dirección de las Cuatro Leyes de Lyndon LaRouche, está ahí, pero eso no es suficiente, de ninguna manera. El potencial existe, eso es patente, y nunca ha sido tan grande. Pero sería también un gran error pensar en que ya ganamos, solo porque hemos ayudado a crear este potencial. Hasta que no tengamos una victoria completa del Nuevo Paradigma, no debemos tener un solo minuto de descanso”.

“Tampoco nos debemos rendir ante la idea de que se necesita algún tipo de ‘expresión nacional’ de interés sensato. Tenemos que pelear realmente con la gente sobre la necesidad de un Nuevo Paradigma, todo un nuevo conjunto de relaciones en donde la geopolítica sale volando por la ventana simplemente. Porque la humanidad se debe definir desde el futuro, desde 10,000 años adelante, ver en retrospectiva el presente: ¿Cómo queremos vivir dentro de 10,000 años? ¿Seremos todavía bárbaros, o seremos humanos?”, concluyó Zepp-LaRouche.