Resultado de elecciones chilenas hace temblar a Wall Street y a Londres

25 de noviembre de 2017

24 de noviembre de 2017 — El candidato de la coalición ultraderechista “Vamos Chile”, aliado a Wall Street, el ex Presidente Sebastian Piñera, no logró obtener una victoria absoluta en las elecciones presidenciales de Chile, el domingo 19 de noviembre, ni una mayoría simple suficientemente alta como para garantizar la victoria en la segunda ronda de las elecciones el próximo 17 de diciembre. Sacó 36.6% del voto, mucho menos del 45 o 50% que le daban las encuestas.

En lo que el periódico londinense Guardian calificó de “terremoto político”, la candidata antisistema Beatriz Sánchez, del “Frente Amplio”, una coalición de izquierdistas, ecologistas y otras organizaciones de base, sacó un 20% de la votación, solo un poco menos del 22.7% que logró el senador Alejandro Guillier, candidato del actual partido de coalición gobernante “Nueva Mayoría”, de la Presidente Michelle Bachelet. Guillier promete continuar y profundizar las reformas que Bachelet inició, empezando con una reforma más drástica al sistema de pensiones impuesto por el dictador Augusto Pinochet en 1981.

El resultado fue enervante tanto para las élites financieras de Londres como para las de Wall Street (el Mercado de valores de Santiago se colapsó en 5.8% al día siguiente de las elecciones) y ciertamente activó las sirenas de alarma en Argentina y en Brasil. Los Presidentes monetaristas de esos dos países se mantienen en el poder con dificultad, y esperaban que con una victoria de Piñera ellos tendrían otro aliado neoliberal en la región. Casi toda la cobertura de la prensa occidental se preocupaba por lo incierto de la situación, y se preocupaba por lo que pueda pasar al “clima de inversiones” si Piñera perdiera las elecciones.

El surgimiento del Frente Amplio refleja en gran medida el descontento político que hay en el país con los partidos tradicionales. Aunque el gobierno de la Presidente Bachelet aumentó el presupuesto para la salud y la educación, y propuso reformas moderadas al sistema de pensiones, esto no fue suficiente para la base del Frente Amplio que exige una reforma completa del actual sistema económico neoliberal, la eliminación de la Constitución de la era de Pinochet, y mayores reformas para garantizar a los trabajadores sus derechos, las pensiones, sueldos, la salud, etc.

El voto a favor de Sánchez no es suficiente como para que ella participe en la segunda vuelta, pero tiene las posibilidades de definir su resultado. La cuestión es si ella negociará para obtener de Guillier suficiente cantidad de concesiones como para apoyarlo, a lo cual se oponen los líderes más radicales del Frente Amplio, argumentando que él está demasiado vinculado al sistema político establecido.