Se abre un flanco británico en la batalla de los brasileños para recuperar su país

27 de noviembre de 2017

27 de noviembre de 2017 — Se ha levantado un furia enorme luego de que el periódico Guardian de Londres reveló el domingo 19 que Greg Hands, ministro de Comercio británico, intervino personalmente para cambiar la redacción de las regulaciones de las concesiones brasileñas que le fueron otorgadas a las multinacionales para explotar las enormes reservas “pre sal” (muy profundas) de petróleo y gas, para satisfacción de la BP (anteriormente British Petroleum), la Shell, y la Premier Oil.

En una visita a tres ciudades brasileñas en marzo de este año, Hands concretó una reducción fiscal de varios miles de millones de dólares, la eliminación de requisitos de contenido nacional (el requisito de que las compañías petroleras deben emplear en sus operaciones, cierto porcentaje de personal brasileño y de maquinarias y equipos hechos en Brasil), y una reducción de los requisitos medioambientales para la explotación de las reservas de petróleo pre sal. Esos beneficios le aseguraron a la BP y a la Shell ganar la mayoría de las licencias licitadas en octubre para explotar estas reservas.

Este ejemplo clásico de la “mano invisible” de Adam Smith, salió a la luz pública cuando el Departamento de Comercio Internacional publicó (aparentemente por accidente) una copia no censurada de un telegrama diplomático que había enviado Hands sobre su viaje. Greenpeace recibió una copia del telegrama luego de introducir una demanda para obtener material sobre el viaje de Hands a Brasil bajo las disposiciones de libertad de información.

Los senadores brasileños Robert Requiao (PMDB de Paraná), Lindbergh Farías (PT, Rio de Janeiro), y Gleisi Hoffmann (PT, Paraná) están pidiendo que se anulen los resultados de las licitaciones que se hicieron en octubre, y que se inicie una investigación para aclarar cómo sucedió esto y qué brasileños están involucrados.

En un artículo mordaz publicado en Brasil247.com el lunes 20, el senador Requiao trae a colación el hecho al que poco se menciona en la historia de Brasil, aunque todavía sigue siendo dominante: la dominación colonial británica del país. Su título dice así: “El grupo de presión británico en el Senado cambió las regulaciones de las reservas pre sal. ¿Acaso a retornado Brasil a la era en que era regida por los británicos?”

“Es absurdo que la Comisión del Senado se subordine a la presión internacional en tres áreas que son de vital importancia para el futuro del país. La producción nacional, los impuestos justos, y la defensa del medio ambiente son cuestiones de soberanía nacional. Las estimaciones de las excepciones fiscales para los contratos de las reservas de pre sal suman casi un billón de dólares. Ceder estos recursos es un crimen en contra de las generaciones presentes y las futuras. Eliminar los requisitos de empleo local significa renunciar a la generación de empleo en las industrias de altos salarios con mayor producción de tecnología. Finalmente, reducir las regulaciones medioambientales quiere decir simplemente permitir que grandes compañías petroleras contaminen libremente nuestro océano y nuestro territorio”.