La conversación telefónica entre Trump y Putin es una afirmación en firme

27 de noviembre de 2017

27 de noviembre de 2017 — Los comentarios que hizo el Presidente Donald Trump a los periodistas, luego de su conversación telefónica con el Presidente de Rusia, Vladimir Putin, el 21 de noviembre, constituye otra afirmación del propósito que tiene de llevar a cabo un política de relaciones exteriores razonable y al diablo con quienes están detrás del Rusiagate. Esto es particularmente cierto cuando se combina con las múltiples iniciativas simultaneas de Putin para llevar a Siria hacia la reconstrucción de su economía y a las elecciones nacionales, para lo cual claramente está contando con la cooperación de Estados Unidos.

Al salir de la Casa Blanca, Trump dijo: “El Presidente Putin y yo tuvimos una conversación telefónica muy buena sobre Siria, Corea del Norte, y otras cosas más; duró casi una hora y media”. Esto la convierte en casi la reunión cumbre que sus asesores y burócratas incompetentes evitaron que tuvieran en la Cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC en sus siglas en inglés), el 11 de noviembre. “Fue una gran conversación telefónica”, repitió Trump. “Estamos hablando con gran fuerza de cómo llevar la paz a Siria, con gran intensidad sobre Corea del Norte, y sobre Ucrania”.

Es interesante que el senador Ben Cardin (demócrata por Maryland), uno de los más rabiosos en el Congreso dispuesto a imponer sanciones contra Rusia, le dijo a la CNN el 22 de noviembre, que “creo que tienen que haber comunicación entre el Presidente de Rusia y el de Estados Unidos. Así que eso está bien. Y no me preocupa que la conversación ocurra”. Aunque el senador no estaba haciéndole ningún favor a la paz mundial, sí estaba reconociendo una realidad que el Presidente Donald Trump está afirmando.

RT informó que el Presidente Putin puso al tanto al Presidente Trump sobre su propuesta e intención de organizar un Congreso de Diálogo Nacional Sirio. “De nuevo, Putin habla de normalizar las relaciones bilaterales [entre Estados Unidos y Rusia], en especial cuando se trata de luchar en contra del terrorismo. El añadió que la cooperación entre los servicios de seguridad de Rusia y de Estados Unidos podría tener un significado práctico enorme”.