Los británicos aúllan que los chinos les están robando su marcha sobre Europa

29 de noviembre de 2017

29 de noviembre de 2017 — La reunión “16+1” celebrada en Hungría el lunes 27, volvió locos al imperio británico y a sus correveidiles de Bruselas; claramente consideran esto como la última maniobra en la política China para proporcionar a las naciones de Europa una alternativa económica al colapso del Titanic trasatlántico.

Incluso antes de que iniciara la reunión “16+1”, el Financial Times publicó un artículo extenso titulado “Bruselas tiembla mientras China extiende su mano a Europa Oriental”. El artículo fue bastante directo:

“En Hungría se le aclama como ‘la apertura hacia Oriente’. Las autoridades serbias ven esto como el cemento de una ‘amistad confiable’, en tanto que el gobierno polaco lo califica de una ‘oportunidad tremenda’. Sin embargo, el 16+1, una agrupación de los 16 países de Europa Central y Oriental encabezados por China, recibe más análisis cáusticos en las principales capitales de la Unión Europea (UE), en donde los diplomáticos temen que Pekín pudiera estarse aprovechando para socavar los reglamentos de la Unión y aprovecharse de las crecientes tensiones Este-Oeste en el mismo pacto. El catalizador para el grupo es la capacidad de China para financiar y construir carreteras, ferrocarriles, estaciones eléctricas y otra infraestructura que necesitan algunos países europeos de Europa Central y Oriental”.

“Está claro que la estrella de Pekín se está elevando en las naciones de Europa Oriental y Central. ‘El centro de gravedad de la economía mundial está cambiando de occidente a oriente; aunque todavía en el mundo occidental se niegan a aceptarlo, el negarlo no parece ser algo razonable’, dijo en octubre Viktor Orban, el Primer ministro húngaro. ‘Vemos que el centro de gravedad de la economía mundial está cambiando de la región Atlántica hacia la región del Pacífico. Esto no es mi opinión; es un
hecho’ ”, señala el artículo.

El Financial Times no pudo articular ningún argumento en contra del enfoque de “todos ganan” de China hacia Europa. Lo mejor que se les ocurrió fue citar los comentarios del ex secretario del Tesoro de Estados Unidos, Larry Summers, a principios de año, que se podrían calificar mejor como tratando de espantar al miedo: “En este momento yo describiría el modus vivendi que ha encontrado el mundo como un juego paralelo. Occidente hace sus cosas; China hace sus cosas. Los países obtienen un montón de dinero de China y hacen las cosas conforme lo quiere China. Los países obtienen un montón de dinero de nosotros y hacen las cosas conforme las queremos nosotros”.

Esta es, por supuesto, una caracterización totalmente falaz y deshonesta de lo que está sucediendo. El dinero, o más bien, el crédito, que viene de China, es aplastantemente productivo y está dedicado a proyectos de infraestructura reales. El dinero, o más bien, la deuda, que viene de Wall Street y la City de Londres, si es que existe, es abrumadoramente especulativo, y solo se usa para expandir aún más la burbuja financiera global totalmente impagable.