Washington Post: lo que infringió Flynn fue la política bélica de Obama

8 de diciembre de 2017

4 de diciembre de 2017 — Un día después de que el ex asesor de Seguridad Nacional, Michael Flynn, aceptó declararse culpable de mentirle al FBI, el Washington Post dejó en claro, en su principal editorial del sábado, cuál es el verdadero problema. El título del editorial es “Se expande el caso ruso: la declaración de culpabilidad del señor Flynn muestra una coordinación con Moscú para socavar la política exterior de Obama”. Se trataría de la política de Obama de confrontación bélica contra Rusia, una política que Obama coordinaba con el gobierno de David Cameron del Reino Unido y con la City de Londres, y la cual el Presidente electo Donald Trump le había dicho al pueblo estadounidense que él cambiaría.

En el texto del editorial se puede leer lo siguiente: “La declaración de culpabilidad revela que altos funcionarios del equipo de transición estaban guiando al señor Flynn cuando él procuró la ayuda del embajador ruso para perjudicar las políticas del gobierno de Obama”. Más adelante dice: “Conforme se desarrolla la investigación es de la mayor importancia que el señor Mueller pueda continuar sin ninguna restricción con su trabajo”. Lo que el Post quiere por su cuenta queda claro, es decir que “el trabajo del señor Mueller” tiene que concluir con la salida del Presidente Trump de su cargo y la reanudación de la política de guerra de Obama contra Rusia. Y como recuerda Andrew McCarthy en su análisis del 1 de diciembre en National Review, “los funcionarios del gobierno de Obama despreciaban especialmente a Flynn”, quien se había opuesto a su política desde que era Director de la Agencia de Inteligencia de Defensa antes de que Obama lo despidiera por ello en el 2014. Esos funcionarios se gozaron con el “desenmascaramiento” de la llamada interceptada que tuvo Flynn con el embajador ruso, Sergey Kislyak y después arreglaron que el FBI lo interrogara para provocar contradicciones con las transcripciones de la llamada que ellos tenían.

El Presidente tuiteó el sábado 2: “Lo que se ha mostrado es que no ha habido colusión, no colusión. Absolutamente no ha habido ninguna colusión”. Y ninguna conexión al período electoral. El noticiero de la ABC se vio forzado el sábado a retractarse totalmente de su informe, en donde alegaban que los contactos de Flynn con Kislyak habían sido a nombre del “candidato Trump”. De hecho sus contactos se dieron a finales de diciembre del 2016, ya avanzado el período de transición del Presidente electo Trump, cuando ya normalmente un Presidente electo va a estar haciendo contactos con los representantes de gobiernos extranjeros.

Uno casi puede escuchar al Washington Post o el New York Times el día de aquel famoso paseo en carruaje famoso por la hostilidad entre Franklin Roosevelt y Herbert Hoover, camino a la toma de posesión de Roosevelt en 1933, escribiendo que: “Nuestras fuentes han podido confirmar que durante el período de transición del Presidente electo Roosevelt, su equipo se coludió con ciertas organizaciones para perjudicar las políticas del gobierno de Hoover!”.