Después de la visita del Presidente de Francia a China

13 de enero de 2018

12 de enero de 2018 — El periódico parisino Le Monde violó su antigua tradición política antihumana al reproducir un artículo de Proyecto Sindicado del 29 de diciembre sobre “China, el dragón innovador”, en donde dice que “El paso de la transformación de China en los últimos 40 años no tiene precedentes. El PNB del país creció en casi un 10% en promedio al año, a la vez que le dio nueva forma a los patrones de comercio globales y se convirtió en la segunda economía más grande del mundo en términos de tamaño. El éxito sacó de la pobreza a 800 millones de personas y la tasa de mortalidad infantil en menores de cinco años se redujo a la mitad entre el 2006 y el 2015. La pregunta ahora es si China, bien posicionada para convertirse en el principal innovador en el mundo, va a volver realidad esta oportunidad en el 2018 o un poco después... un boom en las manufacturas sin precedente... enormes inversiones en infraestructura... En menos de una década, China construyó el sistema de trenes bala más grande del mundo...

“A partir de su 13avo. Plan Quinquenal (de mayo del 2016), las autoridades establecieron objetivos para que China se convirtiera en ‘nación innovadora’ para el 2020, un ‘líder innovador internacional’ para el 2030 y un ‘portento de innovaciones científicas y tecnológicas’ para el 2050”.

Christine Bierre informa que la Sorbona anunció una serie de 11 seminarios sobre la Nueva Ruta de la Seda, el primero de los cuales será impartido por el ex primer ministro Dominique de Villepin.

Pero el diario estadounidense Washington Post solo comenta despectivamente la visita de Macron en un “análisis” titulado “El repliegue de Trump contribuye al inexorable ascenso de China”, en donde opina que “el Presidente de Francia fue deliberadamente agasajado con el sentido de pasado de China”. Cita a un supuesto experto en el sentido de que “de las potencias globales que dominaron el siglo 19, solo China es un imperio rejuvenecido”.

El editor del Frankfurter Allgemeine Zeitung de Alemania solo alcanzó a escribir algo así como que China se está convirtiendo en un estado policíaco tal que haría que 1984 de George Orwell se vea chiquito.

Allá ellos.