¿Steinhoff qué? Wall Street pierde mil millones en deuda corporativa

18 de enero de 2018

18 de enero de 2018 — Las primeras señales de un pronto estallido de la burbuja de la deuda corporativa empezaron a presentarse en Wall Street y otros bancos grandes. Según el resumen que publicó Bloomberg, sacado de los informes sobre el último trimestre de los megabancos de Wall Street, cuatro bancos grandes perdieron más de mil millones de dólares en total, en el desplome todavía en proceso del Grupo Steinhoff. Los bonos del conglomerado con sede en Sudáfrica, que es propietario de compañías de ventas al menudeo en toda Europa, le ocasionaron pérdidas por $372 millones al Citigroup, $292 millones al Bank of America, $273 millones a JPMorgan Chase y $120 millones a Goldman Sachs. Pero se dice que en general, la exposición de los bancos a Steinhoff es de más de $20 mil millones de dólares, y el grupo sigue cayendo en el hoyo de lo que eufemísticamente llaman “ángeles caídos”, antiguas “compañías zombies” que necesitaban seguir pidiendo prestado para pagar los intereses de sus deudas.

Los problemas reales para Wall Street se produjeron cuando los bonos de Steinhoff fueron degradados a chatarra y por lo tanto esos bonos desaparecieron de los libros de contabilidad del Banco Central Europeo (BCE) que se ha estado haciendo cargo de las deudas de los ángeles caídos.

Un amplio artículo publicado en el portal ZeroHedge, sobre la deuda corporativa en Estados Unidos, dice que la recompra de acciones corporativas es en realidad especulación bursátil con los márgenes de deuda (deudas con el corredor de bolsa para invertir en el mercado bursátil) el mismo tipo de riesgo que toman los inversionistas individuales, hasta que los golpean con el “ajuste de los márgenes”, cuando el valor de sus acciones cae por debajo de un cierto porcentaje de sus deudas, y el corredor le exige que ponga más dinero o que pague. La proporción de margen de deuda sobre el valor total de todos los mercados accionarios en Estados Unidos ha alcanzado un 2.4%; el nivel más alto al que ha llegado históricamente ha sido un 2.5% y eso fue en el 2007.

Desde finales del 2012 a la fecha, las corporaciones de EU han gastado $2.7 billones de dólares en la recompra de sus acciones, a la vez que han aumentado su deuda neta en $4.5 billones hasta alcanzar casi los $14 billones. Esta combinación de mucha más deuda y mucho menos capital (cuando compran sus propias acciones en el mercado reducen su propio capital), los deja extremadamente “apalancados” por la deuda. La misma tendencia continuó durante el tercer trimestre del 2017, cuando se registraron $130 mil millones en recompras.

El abogado de Wall Street y escritor Jim Rickards señala en un artículo en The Daily Reckoning el miércoles 17 que: “Las condiciones crediticias ya han empezado a afectar la economía real. Las pérdidas en los préstamos estudiantiles se están disparando, lo que obstaculiza la formación de hogares y la movilidad geográfica de los recién graduados. Las pérdidas en los préstamos automotrices de alto riesgo también se han disparado, lo que le ha puesto un alto a las ventas de autos nuevos. En la medida en que estas pérdidas se multiplican por toda la economía, los próximos en sentir el pinchazo serán las hipotecas y las tarjetas de crédito. Pronto le seguirá una recesión”.

Y algunas de las compañías que se acercan al estatus de “ángel caído” son mucho más conocidas que Steinhoff; por ejemplo, General Electric.