Tillerson: Depende de Corea del Norte que se evite una opción militar

19 de enero de 2018

18 de enero de 2018 — Rex Tillerson, Secretario de Estado de Estados Unidos, dejó claro en la reunión en Vancouver del martes 16, que para Estados Unidos el significado de “diplomacia” es mantener la presión sobre Corea del Norte hasta que ceda en la cuestión de la desnuclearización.

“Tenemos que aumentarle los costos al comportamiento del régimen hasta el punto en que Corea del Norte venga a la mesa para una negociación creíble”, dijo Tillerson. “Rechazamos el enfoque de ‘congelar por congelar’, en la que ejercicios militares de defensa legítima se colocan al mismo nivel de equivalencia de las acciones ilegales de la República Popular Democrática de Corea” (RPDC), agregó. “La campaña de presión va a continuar hasta que Corea del Norte tome pasos decisivos hacia la desnuclearización”, subrayó.

Si Pyongyang no responde a la presión máxima, entonces la opción militar está disponible, pero Tillerson hace responsable de eso a Corea del Norte.

“Todos nosotros tenemos que ser muy juiciosos y ver claramente la situación actual... Tenemos que reconocer que la amenaza está aumentando. Y si Corea del Norte no escoge el camino del compromiso, las pláticas, la negociación, entonces ellos mismos van a desatar una opción”, dijo Tillerson. “Nuestra estrategia, en términos de que Corea del Norte escoja los pasos correctos, es presentarles cuál es la mejor opción. Las pláticas son la mejor opción; que cuando vean la situación militar, vean que eso no es un resultado satisfactorio para ellos”.

La Conferencia de Vancouver, sobre Corea, fue una acción imperial absurda, en donde fueron invitados Grecia y Chipre, pero no China ni Rusia; su origen es muy probablemente de la Mancomunidad Británica. Ostensiblemente se originó en una reunión a mediados de diciembre, en Ottawa, entre Tillerson y la ministra de relaciones exteriores de Canadá, Chrystia Freeland, profundamente antirrusa. En junio del 2017, en Ottawa, Freeland había dado un discurso en el que sonaba mucho como Tony Blair, David Cameron, o Barack Obama. Argumentó que Canadá tenía que “asumir mayor responsabilidad para mantener un orden global basado en reglas, que beneficiaran en gran medida a los canadienses. Este orden tiene como núcleo central los conceptos de integridad territorial, derechos humanos, democracia, respeto al estado de derecho y la aspiración a un comercio libre y amistoso”. En esa ocasión ella implicó que el Presidente Trump está amenazando estos valores y que Canadá tiene que actuar.

Al día siguiente del discurso, Harjit Sajjan, ministro de Defensa de Canadá, anunció los planes para aumentar el presupuesto militar de Canadá en un 73% en los próximos 10 años, lo cual llevó a las pláticas que se llevaron a cabo esta semana en Vancouver para que la armada canadiense intercepte barcos que estén comerciando con Corea del Norte.