William White: Los bancos centrales están entrampados en su política mientras que se aproxima el crac

26 de enero de 2018

25 de enero de 2018 — “Los bancos centrales han caído en una ‘trampa de deuda’. No pueden seguir manteniendo las tasas de interés cerca del cero mientras que crece la inflación global, porque eso conducirá a una burbuja financiera más peligrosa aún, pero no pueden elevar las tasas de interés fácilmente tampoco, porque corren el riesgo de hacer estallar el sistema”.

¿Les suena familiar esto? Por décadas, Lyndon LaRouche y EIR han advertido que el sistema estaba condenado ya sea a la implosión vía la hiperinflación o a la explosión de la bancarrota. Esta trampa sin salida, como se cita arriba, la planteó William White, director del consejo de revisión de la Organización para la Cooperación Económica y el Desarrollo (OECD) y ex economista jefe del Banco de Pagos Internacionales (BPI), en una entrevista en Davos, Suiza, con el director de Economía Internacional del diario Daily Telegraph, Ambrose Evans-Pritchard. (telegraph.co.uk/business/2018/01/22/world-finance-now-dangerous-2008-warns-central-bank-guru/)

White dice que el derrumbe es inevitable como resultado de la política de “Emisión Cuantitativa” (EC) de los bancos centrales de la región transatlántica, lo cual ha hecho al sistema más peligroso que en 2008. “Todos los indicadores del mercado se ven ahora muy similares a lo que vimos antes de la crisis de Lehman, pero de algún modo se ha olvidado la enseñanza”, dice White. Las proporciones globales de deudas se han disparado en otros 51 puntos porcentuales del PNB desde la crisis de Lehman, y han alcanzado un récord del 327% según los datos del Instituto de Finanzas Internacionales (IIF, en sus siglas en inglés).

Con la EC, “los bancos centrales han venido poniendo más combustible al fuego”, dice White. “Nadie sabe que va a pasar cuando se revierta la EC. Es mejor que los mercados sean muy cuidadosos porque hay muchos puntos de fractura por ahí”, señaló. Se refirió a la reversión de la EC que ya está en marcha, en donde la Reserva Federal de EU está vendiendo ahora $50 mil millones de dólares al mes en Certificados de la Tesorería. Y en cuanto a las tasas de interés, el último informe sobre estabilidad de la Oficina de Investigación Financiera (OFR, en inglés) del Departamento del Tesoro de EU, advirtió que un aumento de 100 puntos básicos en las tasas, le recortaría $1.2 billones de dólares de valor a los bonos del mercado (en referencia al Índice Barclays de los Bonos Agregados de Estados Unidos). Los certificados de la tesorería a diez años ya han aumentaron en 2.55 la semana pasada, el nivel más alto en tres años.

(Cabe observar que esto tiene una connotación política también. La Reserva Federal sabe que el echar al mercado los certificados de la tesorería, potencialmente perjudica el crédito del gobierno de Estados Unidos, en el momento en que más lo necesita para su plan de infraestructura, por ejemplo).

El crédito en dólares fuera de la jurisdicción de Estados Unidos se ha quintuplicado en 15 años a más de $10 billones (millones de millones) de dólares. “Este es un número muy grande. En cuanto entre en problemas el mundo, mucha gente va a tener problemas para pagar el servicio de esa deuda en dólares”, dijo White.

Para mostrar cómo se ha deteriorado la calidad del crédito, White menciona desde el principio la diseminación de una herramienta de deuda no reglamentada, los “bonos alemanes Schuldschein” (GSB, en sus siglas en alemán). Los bonos Schuldscheine son pagarés cuyo mercado ha estado restringido históricamente a las compañías alemanas, pero recientemente se ha extendido a clientes internacionales que no tienen acceso a otras formas de crédito, porque aquí no se exige una calificación de crédito, y se ha convertido ese mercado de bonos alemanes en una forma de banca paralela de alto riesgo. Los bonos Schuldscheine no requieren calificación, ya la deuda Schuldschein alemana ha crecido en un 50% en el exterior.

Un ejemplo de la situación es el de la compañía británica que acaba de quebrar, Carillion, la cual se había endeudado en 112 millones de libras esterlinas a través de los GSB.

“Las compañías farmacéuticas están sujetas a leyes que las obligan a hacer pruebas contra consecuencias imprevistas antes de que lancen al mercado una droga, pero los bancos centrales lanzaron el enorme experimento social de la EC a la ligera con muy poca idea de los efectos secundarios”, señala White. “Nos estamos quedando sin municiones. Me temo que en algún momento esto se va a resolver con un montón de incumplimientos de deuda”, concluye.