China desafía a la comunidad mundial para componer el sistema financiero

27 de enero de 2018

26 de enero de 2018 — Aunque el Prsidente de China Xi Jinping no estuvo presente este año en el Foro Económico Mundial de Davos, gran parte del evento se enfocó no obstante en China. La delegación china, integrada por funcionarios del gobierno chino y de una gran delegación de empresarios, la encabezó el economista Liu He, quien, aunque no es muy conocido, ha sido el principal asesor económico del Presidente Xi durante varios años, pero fue solo recientemente que fue electo al Buró Político del Partido Comunista Chino, el principal cuerpo ejecutivo del partido. Por lo general, se entiende que los principales cambios que han ocurrido en China en los últimos cinco años, en cierta medida se deben a la asesoría de Liu. Es un economista prominente, educado en Harvard, además de otras instituciones, y ha escrito mucho sobre la crisis del 2008 y su secuela; parece que en sus escritos se refiere principalmente a economistas como Joseph Schumpeter y Peter Romer. En su discurso de Davos, realmente planteó lo que se puede considerar el mayor desafío que enfrenta el mundo, para hacer cambios fundamentales al actual sistema financiero mundial.

Liu desarrolló la perspectiva general de la política china después del 19vo Congreso del PCC, y en ese contexto explicó lo que caracterizó como “un requisito importante”, “la tarea principal”, y las “tres principales batallas”. El requisito importante es la transformación de la economía, de la fase de alto ritmo de crecimiento a la fase de desarrollo de alta calidad, para pasar de una economía de “es suficiente”, a una economía basada en “es suficientemente bueno”, explicó Liu. La meta de corto plazo es avanzar del nivel actual de ingreso per capita de $8,000 dólares, a un nivel de los $10,000 dólares y superior para el 2020.

La tarea principal, es la de aplicar la economía del lado de la oferta para reformar la economía. Esto implica recortar la capacidad en exceso, reducir el inventario en vivienda, y reducir la proporción de endeudamiento. Las tres batallas son la de evitar los riesgos, en particular los riesgos financieros; reducir la pobreza; y eliminar la polución. El propósito, dijo, es “poner al sistema financiero en una mejor conformidad, impedir los riesgos financieros, y hacer al sistema financiero más adaptable para que sirva mejor a la economía real”.

Liu indicó que la comunidad internacional seguía muy de cerca los esfuerzos chinos. Y aquí se refirió a las relaciones con el sistema financiero internacional: “Asimismo, el fortalecimiento de la percepción de los riesgos y las expectativas cambiantes del mercado y las seguridades implícitas con relación al riesgo moral, han creado condiciones sicológicas importantes para que nosotros prevengamos y controlemos el riesgo financiero. Me gustaría destacar que el crecimiento de los riesgos financieros de China y nuestra respuesta a ellos, están estrechamente relacionados al mercado global cambiante. Es por eso que damos la bienvenida a la participación y cooperación de la comunidad internacional en el empeño de China para enfrentar el riesgo financiero, ya que es parte integrante del esfuerzo global para mantener la estabilidad económica”.

Luego de reiterar la importancia de la Iniciativa de la Franja y la Ruta, la cual de nuevo reiteró que está abierta a todas las naciones, regresó al asunto de la crisis financiera. Señaló que se han dado los primeros indicios de recuperación el año pasado y de la posibilidad de un repunte cíclico, pero hizo una advertencia. “En un momento crítico como ese, nos debemos enfocar en los efecto secundarios de la política monetaria de las principales economías del mundo y los cambios en los mercados de deuda, de valores y de mercancías en el corto plazo. En el mediano plazo, necesitamos poner atención a la cuestión de la productividad laboral y las tasas de ahorro cambiantes en las economías grandes... Mientras tanto, se tienen que resolver los problemas muy arraigados en la economía mundial. Muchos riesgos e incertidumbres considerables hay en la forma de la alta deuda, las burbujas en los activos, el proteccionismo, y la intensificación de los puntos calientes regionales y globales. Para convertir una recuperación cíclica en un crecimiento sostenido, necesitamos esfuerzos globales concertados”, dijo Liu.

En medio de todo este desafío que lanzó a los presentes, en el lenguaje más sereno que hayan escuchado de un economista, dio a conocer algunas otras estadísticas importantes de la economía china: la contribución del consumo al crecimiento económico alcanzó el 58%, que representa un aumento del 4% sobre los cinco años anteriores; la proporción de la industria de servicios en el PNB alcanzó el 60%; y durante los últimos cinco años, 80 millones de personas se han mudado a las zonas urbanas, de tal modo que la urbanización ya alcanza el 58.52%.

Para concluir, Liu se refirió al llamado que hizo el Presidente Xi el año pasado para forjar una comunidad de futuro compartido para la humanidad, lo cual fue elogiado varias veces por Karl Schwab, presidente del Foro Económico Mundial, quien introdujo a Liu He y moderó la discusión que siguió. “En la medida en que establezcamos firmemente la conciencia de la comunidad del destino humano y trabajemos juntos para ayudarnos unos a otros y superemos las dificultades, seremos capaces ciertamente de hacer un mundo mejor”, concluyó Liu.