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¡CAÑONAZO! El memo de Nunes detalla un pequeño paso de la conspiración; se tiene que aplastar la conspiración completa por el bien de la humanidad

3 de febrero de 2018
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3 de febrero de 2018 — La clase sabihonda y el Partido Demócrata andan como locos desatados durante las últimas semanas por la publicación del memorando de cuatro páginas elaborado por la Comisión de Inteligencia de la Cámara de Representantes, luego de que el Presidente Trump aprobó que se eliminase la clasificación de confidencialidad que tenía el memo.

Ahora andan diciendo: ni siquiera lo mires ni pienses en eso, porque podría ayudar a Trump. El orate de John McCain llegó a decir que todo el memorando es obra maligna del Presidente uso Vladimir Putin. Lo más sorprendente, con relación a lo que se llamaba el Partido “Demócrata”, ahora los vemos gritando entusiasmados a favor de la vigilancia secreta del Estado policial, defendiendo los abusos de los fiscales, y defendiendo el fraude descarado del tribunal FISA como si fuera más folclórico que el pastel de manzana. ¡Sigan con el gran Retablo de las Maravillas! En realidad, están chillando como los cerdos atascados que son.

Esto es lo que dice el memorando, y estos nuestros comentarios iniciales:

El FBI y el Departamento de Justicia obtuvieron una autorización del tribunal de FISA para vigilar al trabajador voluntario de la campaña de Trump, Carter Page, y consiguieron tres renovaciones de 90 días para seguir vigilándolo de esa misma autoridad. El ex director del FBI, James Comey, firmó tres de las solicitudes FISA y el entonces subdirector del FBI (ahora recién despedido) Andrew McCabe, firmó una. La entonces subprocurador general, Sally Yates (infame porque junto con McCabe, le puso la trampa a Michael Flynn, y también de fama por hacer que todo el Departamento de Justicia se negara a defender las órdenes migratorias del Presidente), la subprocurador general en funciones Dana Boente, y el subprocurador general Rod Rosenstein, cada cual firmó una o más solicitudes para FISA. El ex subdirector del FBI Andrew McCabe dijo que no se habría conseguido ninguna autorización para vigilar a Pege, si no hubiera sido por el expediente contra Trump elaborado por Christopher Steele.

Todo esto lo hicieron sin informar ni una sola vez al Tribunal de Vigilancia de Inteligencia Extranjera (FISA, en sus siglas en inglés) que el expediente compilado por el agente de la agencia de inteligencia británica MI6, Christopher Steele, era parte esencial de la solicitud de permiso para vigilarlos, y que el expediente de Steele, un producto del servicio de inteligencia británico, había sido pagado por la oponente política del Presidente Trump, Hillary Clinton y su Comité Nacional Demócrata (CND), a pesar del hecho de que el FBI y el Departamento de Justicia sabían todo eso. Incluso, el FBI había acordado pagarle a Steele por la misma información.

La solicitud de FISA, que se introdujo primero en octubre de 2016, hace referencia a un artículo del 23 de septiembre de 2016, en Yahoo News, escrito por Michael Isikoff, como una corroboración de los alegatos que hace el informe de Steele, cuando en realidad, el artículo de Yahoo News, fue producto de la filtración del informe que le hizo Steele a Michael Isikoff.

En septiembre de 2016, Steele le dijo al ex funcionario del Departamento de Justicia, Bruce Ohr, en una reunión sin autorización, que “estaba desesperado porque Donald Trump no sea electo y se mostraba apasionado de que no fuese Presidente”. La esposa de Ohr trabajaba para Fusion GPS, la empresa que era el nexo del Partido Demócrata con la inteligencia británica, y que se encargó de contratar a Steele. Esto fue antes de que se introdujera la primera solicitud al tribunal FISA con relación a Page. Entonces Steele fue suspendido como informante que era del FBI y luego finalmente se canceló su condición de informante, porque dio a conocer su relación con el FBI en un artículo que publicó el 30 de octubre de 2016 la revista Mother Jones escrito por David Corn. Por lo visto, este hecho nunca se le informó al tribunal FISA. Luego de que se terminó la relación de informante, el propio FBI evaluó el informe de Steele solo como mínimamente corroborado y el entonces director del FBI Comey, atestiguó después que las imputaciones de Steele eran “escabrosas y no verificadas”. Nunca se le informó de esto al tribunal FISA.

A pesar de todo esto, los jefes de inteligencia de Obama le dieron un informe a Trump sobre el informe de Steele el 17 de enero de 2017. Este incidente, que se describe solo brevemente en el memo de Nunes, es lo que luego James Comey calificó de su “momento J. Edgar Hoover” en su testimonio ante el Senado (en una cínica referencia al hecho de que Hoover utilizaba esos informes para chantajear a los funcionarios públicos). Luego, los jefes de la inteligencia de Obama se las arreglaron para que todo ese informe escabroso y repugnante elaborado por la inteligencia británica, fuese filtrado después de la reunión a todos los medos noticiosos de Estados Unidos, como un saludo de bienvenida a la Presidencia de Donald Trump, con la imputación de que había sido el candidato títere de Putin, que retozaba con prostitutas rusas en la misma cama en que habían dormido los Obama en Rusia.

De acuerdo al memorando de Nunes, Steele le mintió al FBI sobre sus relaciones con los medios noticiosos a nombre de la campaña de Clinton y del CND. Es muy probable que esto es el motivo por el cual los senadores Chuck Grassley y Lindsay Graham refirieron al FBI para que abra una investigación penal contra Christopher Steele .

Así que lo que tenemos es un patente abuso del tribunal FISA, un fraude ante el tribunal. Los hechos materiales sobre la vigilancia a una campaña política estadounidense, y a un ciudadano estadounidense, que se puso en efecto gracias a al equipo de campaña de su opositora política en la contienda electoral y sus aliados en el gobierno de Obama, todo esto se lo ocultó al tribunal tanto el FBI como el Departamento de Justicia.

Pero todavía hay mucho más aquí. El trabajo sucio de Steele fue utilizado por la campaña de Clinton y por el gobierno de Obama, en colusión con los medios noticiosos, en un intento por primero derrotar la campaña electoral de Donald Trump para la Presidencia. Luego, el Rusiagate que siguió y el nombramiento de Mueller para desatar la investigación se ha utilizado como un intento para acabar con la Presidencia de Trump. Todo el mito del Rusiagate, promulgado por Obama y los británicos, ha destruido las relaciones de Estados Unidos con Rusia y ha puesto en peligro de guerra a todo el mundo.

Hace meses nosotros publicamos toda la historia completa y los motivos por los cuales ha ocurrido todo esto. Todavía no sale a la luz todo, y no lo has visto todo. Se tiene que investigar todo el asunto, y se tiene que abrir un proceso judicial a todos los perpetradores.