El FBI se va a CNN, la CIA con NBC, ¿no que los medios no tienen que ver con el Estado? ¡Solo con el Estado siniestro!

19 de febrero de 2018

17 de febrero de 2018 — Luego de que el jefe de la CIA de Obama, John Brennan, se consiguió un empleo como analista de la cadena de televisión NBC a principios de este mes, el ex asistente de James Comey en el FBI, Josh Campbell, escribió una rimbombante carta de renuncia en la forma de artículo editorial en el New York Times el viernes 2 de febrero, e inmediatamente después anunció que se consiguió un empleo de analista en CNN. Aquí el cuento de las “puertas giratorias” de los funcionarios que pasan del sector público al sector privado, como que cobró un significado especial. Hay quienes pasan de ser “filtradores” de noticias, a ser los promotores de la noticia.

Glenn Greenwald, el periodista que publicó todos los documentos de Snowden, tuiteó el martes 6: “¿No es un poco extraño despotricar a cada rato contra la ‘TV estatal’, cuando se trata de RT y de Fox, y luego contratan a directores de la CIA y a generales como su ‘analista de noticias’?”

Josh Campbell, “ex agente especial supervisor del FBI, quien fungió como investigador de contraterrorismo y de asistente especial del director del Buró”, como lo identifica el New York Times, escribió en ese diario un artículo editorial titulado “Por qué me voy del FBI”, donde se lamenta por “dejar una organización que amo. ¿Por qué? Para poderme unir al coro cada vez mayor de gente que cree que los ataques implacables al Buró socavan no solo a la principal agencia de aplicación de la ley en Estados Unidos, sino también a la seguridad de la nación”. Así que, sin esconder nada, se quiere unir al “coro” de traidores al Presidente y a la nación. Y ¿qué mejor lugar para hacerlo que en CNN y el New York Times?

Campbell dice en su escrito que el Buró está amenazado por los “ataques de tierra arrasada provenientes de los políticos con metas partidistas, que generan dudas corrosivas sobre la integridad del FBI, que pueden durar por generaciones”. Irónicamente, alega que se puede confiar en el Buró porque está “sujeto a un sistema firme de controles y contrapesos, como su división de asuntos internos, el inspector general del Departamento de Justicia, las comisiones del Congreso y los tribunales. Estas entidades de supervisión aseguran que las opiniones personales relacionadas con la política, las causas y los candidatos, no afectan las investigaciones”. Y no obstante, renuncia precisamente debido a que esa supervisión del Congreso cumple con su tarea para que haya un cambio, y atrapó al FBI en delitos graves.

En cuanto al memo de Nunes sobre las solicitudes al tribunal FISA, Campbell dice que no podía ser verdad, ya que “ya que toda exposición de hechos que se incluye en una declaración jurada para recabar inteligencia extranjera tiene que resistir el escrutinio de cuando menos 10 personas de la jerarquía del Departamento de Justicia antes de que sea revisada por un tribunal independiente”. Es decir, ¡tienen que confiar en nosotros!

No es ninguna sorpresa que James Comey haya tuiteado de inmediato en apoyo a la amenaza de Campbell de unirse a la cacería de brujas: “Se va a extrañar al agente especial Campbell en el FBI, pero su voz es una suma importante a la conversación nacional”.

El portal noticioso de Washington, DC, Daily Caller, hizo el comentario de que Campbell ya estaba de hecho trabajando para CNN, aunque no le pagaran en ese momento, ya que fue uno de los que les filtraban las noticias internas del Buró. “La decisión de Campbell de defender al FBI y atacar al Presidente Donald Trump directamente en una red de noticias de televisión de cable no parece congruente con una persona que esta preocupada por la politización de las instituciones de la nación”.

RT hizo el comentario de que fue Brennan quien le mintió al conductor del programa de NBC, Andrea Mitchell, sobre el espionaje de la CIA a la investigación de la Comisión de Inteligencia del Senado, sobre el empleo de la tortura por parte de la agencia, lo cual “por lo visto no fue ningún freno para que le dieran el puesto”.