Los expertos técnicos en EU coinciden: las nuevas armas rusas son reales, y el programa antimisiles de EU está acabado

10 de marzo de 2018

9 de marzo de 2019 — En un marcado contraste con los chirridos de negación de las agencias del gobierno y de los “voceros” políticos, hay un consenso entre las personas calificadas técnicamente en el sentido de que los rusos están desarrollando verdaderamente las nuevas armas estratégicas que describió el Presidente Vladimir Putin en su informe anual a la Asamblea Federal de Rusia el 1 de marzo, y que las armas con las nuevas capacidades hacen inútil al provocador y mal concebido sistema de defensa antimisiles (ABM) de Estados Unidos.

Edward Geist, un investigador de la Corporación Rand especializado en Rusia, le dijo a la radio pública nacional (NPR) el mismo jueves 1 de marzo, con relación al misil crucero impulsado por energía nuclear: “Todavía estoy como choqueado. Mi estimación es que no están fanfarroneando, de que han probado en vuelo a esas cosas. Pero ¡es increíble!” Geist recordó que Estados Unidos investigó el misil impulsado por energía nuclear, conocido como Misil Supersónico de Altitud Baja. El motor nuclear, Proyecto Plutón, se desarrolló desde la década de 1950 y de 1960 y se abandonó en 1964.

Sean Gallagher, un ex oficial de la Armada, publicó un artículo en el portal sobre tecnología Ars Technica, donde describe algunos de los aspectos técnicos del misil hipersónico, y señala que el comprende la perspectiva rusa de que los sistemas de defensa antimisiles de Estados Unidos, (si funcionaran), podrían “envalentonar” a Estados Unidos a creer que una guerra nuclear se puede ganar.

Steven Walker, director de la Agencia de la Defensa sobre Proyectos de Investigación Avanzados (DARPA, en sus siglas en inglés), una dependencia del Pentágono, le dijo a los periodistas poco después de que se conoció el discurso del Presidente Putin, que no podía comentar sobre la afirmación de Putin sobre un misil crucero hipersónico “invencible”, pero que los científicos militares estadounidenses están avanzando lo más rápido posible para probar un misil hipersónico para antes del 2020, y que todavía necesitan más ayuda para lograrlo. Le preguntaron si Estados Unidos gasta lo suficiente para desarrollar armas hipersónicas, y Walker respondió que “yo diría que no”. El presupuesto FY19 del gobierno de Trump incluye financiamiento de investigación hipersónica, pero según Walker todavía hay áreas de la investigación que no están bien financiadas, en particular las instalaciones que se necesitan para hacer las pruebas. “Si necesitamos una infusión de dólares en nuestra infraestructura para hacer misiles hipersónicos”.

Como ejemplo, Walker señaló que DARPA solo tiene acceso a solo una instalación de pruebas para hipersónicos, en el Centro de Investigación Langley de la NASA. “Si observan ustedes a algunos de nuestros competidores, China por ejemplo, el número de instalaciones que han construido para hacer hipersónicos supera el número que tenemos en este país... en 2 o 3 veces. Es claro que China ha hecho de esto una de sus prioridades nacionales. Nosotros tenemos que hacer lo mismo”, dijo.

Gary Pennett, director de operaciones de la Agencia de Defensa de Misiles, explicó que las armas hipersónicas se podrían lanzar desde aviones, barcos o submarinos. El posible despliegue de tales armas por parte de Rusia, crearía una brecha “significativa” en las capacidades para captar e interceptar de misiles, dijo Pennett. El principal desafío consiste en que las nuevas armas están diseñadas para derrotar los sistemas ABM, se quejó.

Todo esto lo dejó mas claro Alexey Leonkov, oficial retirado del Instituto Central de Investigación 30, de la Fuerza Aeroespacial de Rusia. Sobre el misil hipersónico “Avangard”, dijo que pude viajar a velocidades de hasta 20 veces la velocidad del sonido (Mach 20), o por encima de las 15,000 millas por hora. Los interceptores estadounidenses desplegados en Europa, o en los buques Aegis, solo vuelan a Mach 5, explicó Leonkov. Para poder interceptar un misil que vuela a Mach 10, el interceptor tendría que volar a Mach 15. “Los estadounidenses no tienen un misil como ese; aquí están indefensos”, explicó.

Además, dijo, el Avangard es sumamente preciso. “El misil puede maniobrar con un algo grado de precisión, lo cual no tiene rival en ningún lugar del mundo”. Esto, más la velocidad, significa que “ningún sistema de defensa antimisiles lo puede interceptar”, concluyó.