Las primeras respuestas oficiales de Estados Unidos a las revelaciones de Putin sobre las nuevas armas nucleares, son displicentes

10 de marzo de 2018

9 de marzo de 2018 — La respuesta pública del Pentágono a las revelaciones del Presidente de Rusia Vladimir Putin sobre los nuevos sistemas de armas nucleares, se puede caracterizar como una combinación de desprecio y displicencia. “No nos sorprende la declaración [de Putin], y el pueblo estadounidense puede estar seguro de que estamos preparados cabalmente”, para defenderse contra cualquier ataque, dijo la vocero principal del Pentágono, Dana White, en un informe a la prensa que dio el 2 de marzo. “Estamos preparados para defender esta nación sin importar nada que Putin le agregue a su arsenal de armas nucleares”, agregó.

La displicencia del Pentágono también estuvo acompañada de las repetidas negativas (lo que ha sido la línea oficial desde hace 15 años) de que el despliegue global de los sistemas de defensa antimisiles no tiene nada que ver con Rusia. “Ellos saben muy bien que no se trata de ellos. Nuestras defensas antimisiles nunca han tenido nada que ver con ellos”, agregó White. “Tenemos que asegurarnos que tengamos una disuasión nuclear creíble, y estamos confiados en que estamos preparados para hacerlo; y estamos preparados para defender a esta nación a toda costa”, declaró.

En la Casa Blanca, la vocera Sarah Sanders declaró el 1 de marzo que “el Presidente Putin ha confirmado lo que el gobierno de Estados Unidos ha sabido desde hace tiempo, lo que Rusia ha negado. Rusia ha venido desarrollando sistemas de armas desestabilizadoras por más de una década, en violación directa de sus obligaciones del tratado”. Luego se jactó de que “las capacidades de defensa de Estados Unidos siguen sin par ante nadie, y ahora con nuestro nuevo presupuesto de defensa de $700 mil millones, nuestras fuerzas armadas serán más fuertes que nunca”. Para terminar con que “como lo dejó en claro la revisión de la postura nuclear de la Presidencia, Estados Unidos avanza hacia la modernización de nuestro arsenal nuclear y asegurar que nuestras capacidades no tengan par”.

En el Departamento de Estado, la vocera Heather Nauert dijo el 1 de marzo sobre el video que mostró Putin de los misiles crucero nucleares que golpean a Florida, que “no creemos que sea responsable”. También dijo que el discurso de Putin mostró que Rusia había violado el Tratado de Fuerzas Nucleares Intermedias (INF, en sus siglas en inglés), algo que los rusos han negado siempre. (Los misiles que mostraron son intercontinentales, no de alcance medio).

El embajador de Rusia en EU, Anatoly Antonov, declaró que “el discurso del Presidente Vladimir Putin se centró en las armas estratégicas, que están fuera del ámbito del Tratado INF”. Explicó que el desarrollo de las capacidades nucleares de Rusia, cumple cabalmente con todos los tratados de control de armas y con las obligaciones internacionales de Rusia. “La campaña de propaganda antirrusa con referencia al Tratado INF sugiere cada vez más que Washington se encamina a salir de este acuerdo, del mismo modo que se salió hace tiempo del Tratado Antimisiles Balísticos”, explicó Antonov. “En repetidas ocasiones hemos exhortado a que haya una discusión profesional de este asunto con nuestros colegas estadounidenses. Hemos advertido repetidamente y lo advertimos una vez más, que el colapso del Tratado INF sería un terrible golpe al control de armas y al régimen de no proliferación”, agregó.