Mattis en Afganistán hace un llamado a “facilitar una reconciliación del Taliban con el gobierno afgano”

15 de marzo de 2018

14 de marzo de 2018 — Al llegar sin previo aviso a Kabul hoy, el Secretario de la Defensa de EU, James Mattis, se reunió con el Presidente de Afganistán, Ashraf Ghani, con el director de la Oficina Ejecutiva, Abdullah Abdullah y otros altos funcionarios del gobierno. Luego habló con los periodistas, y les dijo que Estados Unidos han detectado señales de interés por parte de elementos del Talibán, de explorar la posibilidad de sostener pláticas con Kabul para poner fin a los más de 16 años de guerra en Afganistán. Según la agencia de prensa AP, dijo que: “Esperamos una victoria en Afganistán” y “no una victoria militar; la victoria será la reconciliación política” con el Taliban. Por cierto, la propuesta de Mattis, aunque está muy lejos de lograr grandes avances, es semejante a la de Rusia y de Irán, quienes han venido promoviendo la participación del Talibán en la administración del país.

El aparente viraje político en Washington después de 16 años, de una victoria militar a la reconciliación política con el Talibán, se produjo dos semanas después de que el Presidente Ghani, en conferencia internacional en Kabul el 28 de febrero, le ofreció una propuesta similar al Talibán, en donde hizo un llamado para un “cese al fuego”, el reconocimiento del Talibán como partido político, medidas de reconstrucción de la confianza y elecciones libres y justas. El Talibán no ha respondido oficialmente a esa propuesta y siguen los incidentes violentos. Una de las principales preguntas que siguen sin respuesta es: ¿quién va a iniciar el cese al fuego primero?”

Sin embargo, Ghani y Mattis tienen sus razones para haber hecho pública ésta nueva política. Para empezar, las condiciones en el terreno sugieren que no pueden derrotar al Talibán, pero que a la misma vez, el Talibán está tan fragmentado que no puede controlar todo Afganistán, en particular los centros urbanos. La segunda razón es que una de las principales facciones en el Talibán que controla la región de Helmand-Kandahar (que también incluye la zona de opio-heroína) y que se identifica como la facción Mansour, prácticamente ha roto con el líder del Talibán, Maulawi Haibatullah, quien preside el Rahbari Shura (tambien conocido como Quetta Shura). Esta facción financieramente muy poderosa, ya no está financiando al Rahbari Shura.

Además, Ghani logró implementar una propuesta de paz en el 2017 con el grupo Hezb-e-Islami dirigido por Gulbuddin Hekmatyar, el preferido de los Servicios de Inteligencia de Pakistán (ISI) y desde hace mucho tiempo ubicado en la oposición a Kabul. Sin embargo, Hekmatyar nunca llegó a formar parte del Talibán.

Es igualmente importante la evidencia cada vez mayor de que grupos pequeños que operaban bajo antiguos comandantes de campo descontentos, han empezado a unirse al EIIS afgano (llamado Estado Islámico Provincia Khorasan, o ISKP por siglas en inglés). Se teme que en la medida en que quede más clara la incapacidad del Talibán de lograr la victoria total, muchos de los combatientes del Talibán se van a unir al ISKP atrayendo a los yihadistas internacionales para tratar de apoderarse de Afganistán.