El canciller ruso Sergei Lavrov, arremetió contra el comportamiento demente de los británicos en el fraude de las armas químicas

15 de marzo de 2018

15 de marzo de 2018 — El Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia emitió una respuesta oficial a las medidas anunciadas el jueves 14 por la primer ministra británica Theresa May, en su histérico discurso estilo Goebbels ante la Cámara de los Comunes, en donde anunció la expulsión de 23 diplomáticos rusos. El Ministerio del Exterior ruso advirtió que “nuestras medidas en respuesta no se harán esperar”.

Las acciones de May constituyen “una provocación flagrante y sin precedentes que socava los cimientos del diálogo normal entre nuestros países”, señala la declaración. Con esas acciones, el gobierno británico busca claramente “fines políticos impropios”, ya que en vez de terminar su propia investigación, con la utilización de los protocolos internacionales establecidos, en el marco de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ), Londres ha optado por la “confrontación con Rusia”, destaca el Ministerio del Exterior ruso.

La investigación de este incidente “de manera unilateral y nada transparente”, concluye, el gobierno británico procura de nuevo iniciar una campaña infundada en contra de Rusia. “Nuestras medidas en respuesta no se harán esperar”.

El propio ministro de Relaciones Exteriores ruso, Sergey Lavrov, se explayó más en la declaración. Dijo que Rusia no tiene motivos para envenenar al ex funcionario de la GRU, coronel Sergey Skripal y a su hija, pero “esos motivos pudieran existir ciertamente en las mentes de quienes les gustaría seguir impulsando la campaña de rusofobia en todas las esferas de la actividad humana sin excepción”. Subrayó que de acuerdo a la Convención de Armas Químicas, el Reino Unido está obligado a enviar una solicitud oficial de información a Rusia, “pero no se envió ninguna solicitud”.

El colmo de la arrogancia de Londres, como explicó Lavrov, se mostró en la declaración del representante británico ante la OPAQ, quien cuestionó al representante ruso ante la misma organización, de “por qué Rusia trataba de acudir a la Convención sobre Armas Químicas, cuando era suficiente que el secretario del exterior británico haya convocado al embajador ruso a su despacho y le haya dicho todo”. Ya saben, agregó Lavrov, “este tipo de arrogancia que se muestra en casi todos los pasos que Londres ha venido dando, no solo en este caso particular”.