China busca una mayor cooperación con las naciones caribeñas

23 de marzo de 2018

23 de marzo de 2018 — Lo más notable de la reunión de la Asociación de Estados del Caribe (AEC), que se llevó a cabo del 14 al 16 de marzo en la isla Margarita, Venezuela, fue la participación del representante del gobierno chino, Yin Hengmin, como invitado especial, quien le manifestó a los representantes de las naciones miembros el deseo de China de ampliar su cooperación con toda la región.

La AEC la integran 24 países miembros y 10 miembros asociados de la región del Mar Caribe, entre ellos México, Honduras, Nicaragua, Costa Rica, Panamá, El Salvador, Colombia, Venezuela, Guyana, Suriname, etc.

Yin Hengmin es funcionario del Departamento de Asuntos Latinoamericanos y Caribeños del gobierno chino, y retomó los resultados de la reunión del Foro China-Celac, que tuvo lugar el 22 de enero en Santiago de Chile, y reiteró los ambiciosos objetivos del Plan de Acción 2019-2021, e hizo hincapié en la declaración especial sobre la Iniciativa de la Franja y la Ruta. Se recordará que en esa reunión, el ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi, invitó a los representantes de todas las naciones asistentes a que se integren a la Iniciativa de la Franja y la Ruta, en particular a la Ruta Marítima de la Seda.

“La idea es que tengamos metas comunes para el desarrollo, cooperación en las áreas Fundamentals y un consenso para la solidaridad en base a las acciones para nuestro desarrollo común”, dijo Yin. Asimismo, explicó que los resultados del 19avo Congreso del Partido Comunista de China “van a crear un mayor espacio y mayores oportunidades para la cooperación con el Caribe... Queremos unirnos a las naciones caribeñas para lograr el desarrollo común y mejorar la calidad de vida de los ciudadanos; nos complace trabajar con la AEC en el marco de nuestras relaciones bilaterales para que haya de este modo un mundo más próspero”.

Por los propios motivos ideológicos (y psicológicos) del gobierno de Venezuela, en este país no han fructificado los esfuerzos que China ha hecho en la región. A diferencia de Bolivia o Ecuador, donde la cooperación con China se ha traducido en importantes obras de infraestructura y desarrollo industrial, en Venezuela el gobierno se ha abstenido de realizar ese tipo de proyectos, lo cual ha contribuido a la grave crisis de la economía física en ese país, con sus consecuencias sociales y políticas para la población.