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Los británicos presionan un “gran juego” en contra de Rusia; es inmundo y endeble y les puede salir el tiro por la culata

28 de marzo de 2018
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La primera ministra británica Theresa May en su reunión con el Presidente Trump en el Foro Económico Mundial de Davos, Suiza, el 25 de enero de 2018.

27 de marzo de 2018 — Para todo aquel que no sea un tarado mental, la naturaleza despreciable de la movilización antirrusa de la primera ministra Theresa May y sus compinches, con el pretexto de la intoxicación de Skripal, es una maniobra británica descarada de “gran juego” para evitar que se haga realidad el posible viraje en las relaciones EU-Rusia hacia unas nuevas relaciones por la paz y el desarrollo en el marco de la “Nueva Ruta de la Seda”. Toda la movilización internacional antirrusa de May no es más que una nueva fase en el intento de golpe contra Trump que todavía está en marcha, para derrumbar a la Presidencia de Estados Unidos. De igual manera, los británicos están en el centro del manejo de esta fase: el MI6, Christopher Steele, Richard Dearlove, sir Andrew Wood, Robert Mueller y otros sicarios.

La campaña de Theresa May para acusar a Rusia del envenenamiento en Salisbury el 4 de marzo, no tiene ninguna base judicial, ninguna evidencia, ningún análisis, ninguna norma judicial. May ya estaba políticamente de salida en solo cuestión de días, hasta que lanzaron esta operación sucia; y ahora se espera que el mundo la proclame como la heroína “contra Rusia”.

“Es asqueroso. Es endeble”, dijo hoy Helga Zepp-LaRouche, y es claro que los británicos están fomentando la confrontación, señaló. “Podemos hacer que les salga el tiro por la culata”, dijo. Aferrémonos a la verdad y usemos todos los medios para poner al descubierto la intención perversa y a sus perpetradores.

Es muy importante estratégicamente que hoy, el viceministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Sergei Ryabkov, haya reiterado que el compromiso al que llegaron el Presidente de Rusia, Vladimir Putin, y el Presidente Donald Trump, de sostener un diálogo sobre la estabilidad y la seguridad, todavía está activo. Esto es así a pesar de la orden a favor de los británicos que dio Estados Unidos ayer de expulsar a 60 diplomáticos rusos y clausurar el consulado ruso en Seattle. Ryabkov dijo este martes 27 en Sputnik que “necesitamos este diálogo, los presidentes de nuestros países hablaron sobre esto en conversación telefónica hace unos días. No vamos a abandonar este diálogo, nosotros vamos a mantener nuestra palabra”. Aunque por el otro lado, Ryabkov deploró la expulsión de los diplomáticos rusos en Estados Unidos.

En las últimas 24 horas, dirigentes de otros países se han pronunciado en contra de las patadas de los británicos. El canciller austriaco Sebastian Kurz dijo hoy que su nación no va a expulsar a diplomáticos rusos. Dijo que Austria es tradicionalmente un país neutral; es un puente entre este y oeste. Los diplomáticos son bienvenido y necesarios en Austria.

También incluso en Alemania, así como en Italia, ha habido pronunciamientos en contra de la campaña de los británicos y de la Unión Europea para enfrentar a Rusia. Trascendió que en la cumbre de los Jefes de Estado y de gobierno de la UE en Bruselas, el 22 y 23 de marzo, May y la Canciller alemana Angela Merkel exigieron más sanciones duras contra Rusia, pero el primer ministro italiano Paolo Gentiloni las bloqueó, pues las consideró equivocadas. Después se fue a casa y aunque él ya va de salida, expulsó a dos diplomáticos rusos, lo que demuestra la intensa presión que están imponiendo los británicos y sus secuaces en Estados Unidos a los dirigentes europeos. La acción fue denunciada de inmediato por otros en Italia, que la calificaron de errónea y basada en un juicio “prematuro”.

El jueves, Trump visitará el noreste de Ohio para hablar sobre infraestructura. Este es el corazón del Cinturón del Oxido, que se transformaría en un nuevo portento, bajo las condiciones determinadas por la colaboración de Estados Unidos con Rusia y China bajo la Iniciativa Franja y Ruta, y con las Cuatro Leyes de LaRouche.