Nuevo libro sobre David Kelly; las mentiras británicas sobre la ADM

31 de marzo de 2018

29 de marzo de 2018 — Justo cuando agarramos a los británicos con las manos aen la masa diciendo nuevas mentiras sobre armas de destrucción masiva (ADM) , aparece un libro sobre el finado David Kelly, el experto británico en armas, titulado “An Inconvenient Death—How the Establishment Covered Up the David Kelly Affair” (Una muerte inconveniente. Cómo las élites encubrieron el caso de David Kelly), escrito por Miles Goslett. El doctor Kelly era parte de la pelea, junto con Lyndon LaRouche y otros, para exponer las mentiras de Tony Blair sobre las supuestas armas de destrucción masiva en Iraq en el 2003, y poco tiempo después de que se reveló su identidad como la fuente que declaró que el cuento de Blair sobre las DM estaba “condimentado”, Kelly fue encontrado muerto el 17 de julio del 2003, en circunstancias inexplicables.

Goslett señala que el primer ministro Blair estaba en el aire cuando recibió el primer informe de la muerte de Kelly, pero en pocos minutos, dio instrucciones para que se organizara una completa investigación publica (la Investigación Hutton), que interrumpió y finalmente desbarató las medidas de rutina legalmente necesarias de la investigación del médico forense.

“En vez de la indagatoria” informa Sputnik, “que normalmente toma meses para prepararla dado que es un examen riguroso de las causas que llevaron a una muerte inusual o violenta”, Blair y lord Chancellor Falconer “instigaron la formación de la Investigación Hutton, la cual se inició solo a 24 días de que se encontró el cadáver, y solo duró unas cuantas semanas. El informe de Hutton fue publicado en enero del 2004, y la conclusión fue que Kelly se había suicidado”.

Hutton clasificó todos los informes médicos y fotografías de Kelly de 70 años.

El jueves 20, el Express de Londres entrevistó al autor del libro, Goslett, acerca de un testigo anónimo. El señor Goslett alegó que dicha persona había hablado con el Dr. Kelly en julio del 2003, poco antes de su muerte, sobre su trabajo en el gobierno, y “lleva esa carga” desde entonces.

“Ellos dijeron que en julio del 2003, el Dr. Kelly les dijo algo sobre su trabajo, más que sobre su vida personal, lo cual les había impactado tan profundamente que creyeron que debían haber ido directamente a la policía a poner su denuncia. Sin embargo nunca lo hicieron, por razones que ellos bien conocen, pero siguen renuentes a olvidar la posibilidad de que lo que él les dijo entonces, tiene algo que ver con su muerte.

“Al momento de ir a la prensa, la persona en cuestión no explicó más cosa sino que ellos creían que debe haber una investigación de un medico forense sobre la muerte del Dr. Kelly. Ellos aceptaron que era posible que los llamaran como testigos si se hiciera una investigación y que tendrían que dar pruebas bajo juramento”.