El aumento en las tasas de interés lleva a los bancos centrales a buscar protección de emergencia

10 de abril de 2018

9 de abril de 2018 — El aumento repentino en las tasas de interés de la deuda corporativa de categoría de inversión, en Europa en particular, ha provocado que el Banco Central Europeo y el Banco de Japón adopten medidas de emergencia desde los últimos 10 días de marzo y los primeros días de abril. Aunque los mercados de valores mostraron un comportamiento sumamente volátil durante este período, lo que verdaderamente preocupa a las autoridades financieras es el peligro de incumplimientos en masa por parte de las compañías “zombis” súper endeudadas, las cuales tienen ahora muchos problemas para pagar tan solo los intereses de su deuda. Es por esto que los bancos centrales están poniendo en acción a sus equipos de “protección contra hundimientos” por temor a un contagio y a un desplome de la deuda corporativa.

Inmediatamente después de que la Reserva Federal de Estados Unidos aumentó la tasa de interés interbancaria en marzo, las tasas de interés de los bonos corporativos aumentaron no en 0.25% (que fue el aumento que impuso la Reserva Federal) sino un 0.45%. Y en las semanas posteriores al miércoles 21 de marzo, el Banco Central Europeo aumentó la cantidad de compras de bonos corporativos, bajo su programa de “Emisión Cuantitativa” (“EC”, la emisión de dinero orgánico para inyectar liquidez a los bancos mediante la compra de sus activos en bonos corporativos) de un promedio de 1,400 millones de euros, a casi el doble, o sea 2,600 millones de euros por semana durante las dos semanas siguientes. Al mismo tiempo, el Banco de Japón aumentó la compra de fondos corporativos bursatilizados (ETF, en sus siglas en inglés) en una proporción mayor, de un promedio de $4 mil millones de dólares por semana, a $14 mil millones por semana durante las dos semanas siguientes.

La amenaza de incumplimientos corporativos en masa crece a medida que se elevan las tasas de rendimiento de su deuda, aunque ya los incumplimientos han comenzado a aumentar en las burbujas financieras más pequeñas de Estados Unidos, como la deuda de alto riesgo en las compras de autos y en las deudas de consumo de tarjetas de crédito.

Scott Minerd, jefe de inversiones de la firma de inversiones y asesoría Guggenheim, emitió un memorando en el que advierte que la burbuja de la deuda corporativa está a punto de estallar. En cuanto las tasas de interés de corto plazo alcancen 3%, como se lo propone la Reserva Federal, entonces “con el nivel récord de la deuda corporativa, será cada vez más difícil pagar el servicio de esa deuda”. Él predice que la Reserva se verá forzada a regresar a su plan de EC, “pero todo lo que va a conseguir con eso es diferir el problema a un futuro y permitir que continúen los excesos, y el curso de colisión en el que estamos ahora se repetirá más tarde y probablemente será peor”.