Ex Presidente brasileño, Lula da Silva, encarcelado por la operación “Lava Jato” del Departamento de Justicia de EU

11 de abril de 2018

11 de abril de 2018 — Luego de que se agotaron los recursos de apelación, y de que ordenó su encarcelamiento el juez Sergio Moro —el sicario del Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ en sus siglas en inglés) para la operación de revolución de color “Lava Jato” en Brasil— el ex Presidente de Brasil, Lula da Silva, se entregó el sábado 7 a las autoridades policiales. Antes de hacerlo, dio un discurso de una hora ante una multitud de sus partidarios a las afueras de la sede del Sindicato de Trabajadores Metalúrgicos, en San Bernardo del Campo, en el estado de San Paulo, su base de apoyo tradicional, quienes luego lo cargaron en hombros. Lula encabeza con mucha ventaja a los otros candidatos en las encuestas para las próximas elecciones presidenciales, para las cuales ahora se le ha prohibido participar.

“No tiene sentido intentar detenerme de recorrer el país, porque van a haber millones de Lulas, de Boulos, de Manuelas y de Dilmas, caminando por Brasil”, afirmó Lula. “Ya yo no soy solo un ser humano, soy una idea...y mi corazón latirá en todos sus corazones y a través de todos los corazones de los brasileños”, agregó.

“Me voy a presentar con la cabeza en alto, porque les voy a probar mi inocencia... Mientras más tiempo me tengan allí, más Lulas van a nacer en este país... ahora, todos ustedes son Lulas, y ustedes irán por todo el país y van a hacer lo que se necesita hacer.

“Quiero transferir la responsabilidad aquí: ellos piensan que su único problema es Lula. Y se van a encontrar con que todos ustedes lo son...

“Si el crimen que yo cometí fue el de llevarle alimentos y educación a los pobres, yo digo que quiero seguir siendo un criminal en este país... Lo que ellos no comprenden, es que mientras más me ataquen, más fortalecen mi relación con la sociedad brasileña”, concluyó.

El encarcelamiento de Lula va a polarizar más a un país que ya vive una marcada división, lo cual podría llevar a Brasil —una de las cinco naciones del BRICS (Brasil, Rusia, India, China, y Sudáfrica)— a la ingobernabilidad en un período próximo.